miércoles, 30 de octubre de 2013

Ron Morelli - Spit (Hospital Productions, 2013)



Siguiendo con la escalada de híbridos, llega uno de los discos esperados para este último tramo del año como es el debut del capo de L.I.E.S, Ron Morelli, para Hospital Productions, casa de Dominick Fernow (Prurient/Vatican Shadow). Esta unión y feedback entre dos de los personajes que más tinta están derramando entre diferentes medios especializados tiene como resultado el delirante contenido de "Spit", que sigue con la línea macabra de otras referencias como las de Shapednoise este año, pero llevado a un punto que era difícil de imaginar en Hospital Productions. Está claro, que la imagen que tenía de este sello dedicado al noise / harsh noise y oscurantismos abrasivos diversos ya nada tiene que ver con la actualidad. No es que lo extrañe, me parece una evolución que ha dado muchas alegrías. Supongo que buena parte de esta derivada, tiene que ver con las vivencias de Dominick Fernow durante estos años pariendo un proyecto de tan amplia aceptación como Vatican Shadow y cambiando salas de conciertos (en muchos casos ni entrarían en esa categoría) por una nueva vida en circuítos reservados para el público electrónico. Por desgracia el momento de cristalizar estas vivencias en "Remember Your Black Day" no ha conseguido resultados satisfactorios para muchos. Tal vez, en estos nuevos ámbitos surge el conocer a Ron Morelli. Es una suposición.

De entrada "Spit" no suena a casi nada que se haya publicado en Hospital Productions (excepción de la demo de No Fun Acid), pero mantiene el espíritu originario del sello: oscuridad, intransigencia y peligro. La vinculación de este lenguaje viene estructurado según la trayectoria de Ron Morelli con sus diferentes alias como Two Dogs in a House, Bad News y especialemente U-202, proyecto del que la autoría no es compartida como en los otros dos. Cierto que hay ramalazos house, pero llevado a un terreno más destartalado y errante, sin brillo ni bohemia, tan solo una exploración de los sonidos de los sintetizadores y cajas de ritmos por los que usualmente reconocemos al house. Algo que también sería reconocible bajo el nombre que acuñó una recopilación de su sello: "American Noise". Pero más allá de esa consideración, es un viscoso y mutante artefacto este "Spit". Ya que estamos con el nombre del album y hemos dicho lo de viscoso, debe ser como ese gran escupitajo en el que sacas las flemas atascadas en toda la mañana. Es un disco plano y desconcertante, hijo de la santísima trinidad de Hieroglyphic Being sin duda alguna. Pero al mismo tiempo, ese tono plástico tiene algo de Kassem Mosse, Rabih Beaini y Madteo en "Modern Paranoia", el revoltoso universo de Jamal Moss y Danny Wolfers en "Crack Microbes", la locura circular de Eric Copeland alrededor de "Sledghammer II", el tono ácido y entre tonos de banda sonora de pioneros de la electrónica de "Director Of...", ese nunca acabar de despegar y estar aferrado a la maldad en "Fake Rush" que obviamente recuerda a una versión marciana de aquel "Fakin" de su single como U-202. Para el final, nos encontramos con uno de los cortes más memorables y menos ásperos como es "No Real Reason", que se acerca a los parámetros de su sello con claridad. El cierre con "Slow Down", podría incluso asemejarse al narcoléptico estado de procesión mental que acostumbra a gastarnos Nate Young. Aunque a ciencia cierta, tampoco acaba sonando a nada de eso. Para Morelli, el disco funciona del siguiente modo:

“I’m a regular guy, enjoy a good steak, drinking beer, and occasionally a game of pro basketball, Republican talk radio... you know...all the good stuff.....”


“The music on this record is about immediacy, pressure, monotony and stress. A great deal of the feelings conveyed within come from the fear and repulsion of basic human interaction....like if someone sitting behind you on the plane sneezes on you or being forced to shake the clamy hand of a stranger and the intimate paranoias of the mind and dealing with it or not. Not to make some deep intellectual fuck show of this, as it is not...it’s just stress music...jammed out quick and recorded.”



“Last year, I was staying in an area where all the hookers did their work...all they would do is smoke cigarettes, read the paper, talk on their cell phones, and spit. They would spit...A LOT. I would step in that hooker spit on the way home, often tracking it into the apartment building as I entered. This is where the title of the record comes from."

Ya que la portada hace referencia a prostitutas y sus escupitajos, su música obviamente también estaría conectada con James Donadio y su proyecto Prostitutes, aunque no pretendía hacer este juego de comparaciones, pero estaba a huevo. Música nacida desde sensaciones de monotonía, repulsa y stress. Una nueva forma de expresar la cotidianidad desde la experimentación electrónica de texturas que tienen puntos de conexión con la cultura de baile, pero como si fueran un elemento doméstico que modelar como Stephen Bishop en Basic House. Es como observar el house desde la manipulación sonora de Graham Lambkin, para convertirlo en un experimento que transforma a su música en una categoría desconocida. Respecto a querer experimentar stress, bueno, todos tenemos esos días aunque no se hasta que punto puedo divertirme repetidamente con estas sensaciones. Independientemente de eso, es un más que interesante y atrayente artefacto. " Jack the House with Jason(Voorhees)"





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Gardland - Syndrome Syndrome (RVNG Int,2013)


Más que interesante aparición la que representa el largo de debut del duo australiano Gardland, formado por Alex Murray y Mark Smith, con este doble LP "Syndrome Syndrome". A estas alturas del año, la mayoría de medios especializados (ya sean pequeños blogs o grandes plataformas editoriales) van afinando el olfato para no dejar pasar por alto ninguna de las últimas sensaciones de la temporada, discos o maxis destacables de esta cosecha de 2013. Gardland bien puede ser una de ellas, aunque no por representar una drástica transformación de los géneros que manipulan sino que manifiestan una victoria por acumulación. 

¿Qúe acumulan este duo? Detalles a otros artistas que están últimamente instalados en la cultura electrónica más experimental, aunque no se puede decir precisamente que el parecerse a tantas otras cosas sea algo muy experimental. El discurso de Gardland es sencillo y transparente para todo seguidor de la electrónica más incómoda y navegar entre sus cortes rebuscando la comparación más exacta con su música puede ser un indicativo erróneo de mi opinión de este disco, que me parece más que notable.

El discurso de Gardland tal vez debo enfocarlo desde otro punto de vista, ya no tanto desde la similitud con artistas desde Hieroglyphic Being, pasando por Helena Hauff, Willie Burns, Juju & Jordash, Gunnar Haslam, Vessel, Rezzett, Actress, Jam City, Blawan, Kowton, Sagat, Levon Vincent, Morphosis, Elektro Guzzi,... también podríamos nombrar sellos y completaríamos una estampa que nos acaba hablando al final de buena parte de la música electrónica de club pero retomada desde una visión mucho más errante y dibujándola de nuevo con maquinaria que remita a la vieja escuela, añadiendo misteriosas melodías de sintetizador u otros detalles que hagan de este disco un continuado placer, al saber conjugar una parte de su discurso desde un ala más caótica y visceral hasta planear por territorios donde recuerdan la pisada clásica del club y sin dejar en ningún momento de planear en un segundo plano ambientes que van de lo ensoñador a la estampa de una película de ciencia ficción. Son vivencias que se estructuran de una manera válida, desde el inicio misterioso de "Grrone" que sirve de breve apertura en la línea mas experimental de las estampas de Martin Jenkins en sus "Transcription Series", pasando por el primer latigazo de cadaverismo techno del corte que da título al disco que al mismo tiempo juega con ese toque bizarro de "The Courts" de Jam City o las travesuras de Randomer, el espacio abierto a una vía de lanzamiento hacia la épica sci-fi disco de "Katarakt",... y como decía , seguimos trazando una línea reconocible hasta el final del disco con "Hell Flur" , donde termina de acercarse a esa rítmica ahogada y soterrada de Pye Corner Audio que miraba de refilón a Andy Stott y se ahogaba en densas capas de melancolía que parecen provenir de la lejanía rave. Los dos cortes extra del disco, tampoco son relleno. 

En definitiva, la sensación que quiero transmitir de "Syndrome Syndrome" es un disco del que enamorarse sin miedo ya que realmente sabe mostrarse inspirado pese a resultar reconocible, pero que realmente discos tan completos homogéneos y provechosos como éste surgen contados cada temporada.  Curiosamente desde latitudes oceánicas hemos recibido importantes artefactos sonoros a cargo de Dro Carey/ Tuff Sherm ambos residentes en Sydney y desde Nueva Zelanda la maravillosa malformación de Fis. Tengo a los  dos cocodrilos en la ventana pidiéndome que monte ya una rave con chardonnay australiano que han comprado en el 24 horas. 



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martes, 29 de octubre de 2013

Los Coyotes - Mujer y Sentimiento (3 Cipreses,1985)



Aquello fue crapuleo del bueno. "Mujer y Sentimiento". Heisenberg, estás muerto. Aquí estoy de nuevo. 





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lunes, 28 de octubre de 2013

Haku ‎– Na Mele A Ka Haku (Haku Inc,1975)



Ese oscuro objeto del deseo. La gran belleza. Este disco que publicó Frank Tavares, la cabeza del departamente artístico del Instituto de Maui , supongo que por aquella época, bajo el nombre de Haku es posiblemente una de las chaladuras que me han tenido de una manera más obsesiva rebuscando por internet para intentar completarlo, aunque de momento no ha habido mucha fortuna (aunque no desespero). A esta criatura no se le ocurrió mejor idea que mezclar un discurso entre religioso y sacro hawaiiano con abstracciones synth, recitados en japonés y en el idioma nativo, para resultar en un atrayente y confuso universo misterioso y subyugante, ácido entre playas de arena negra, vapores tóxicos de actividad volcánica aunque acaban brotando discos como éste "Na Mele A Ka Haku" (la música de Haku) como una flor de lehua cerca del Kilauea. Surfeando la lava.






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Ernst Reijseger & Alan "Gunga" Purves - Cellotape-Scotchtape (data records,1982)



Trasteando listas, webs, recomendaciones personalizadas, usuarios del soulseek, etc. acabas acumulando una importante cantidad de discos de los que existe poca información en la red y son oscuros artefactos de deseo para todo aficionado al rastreo. Ese rastro, esa manera de ir buscando entre madrigueras o pistas, es una forma de darle un tono novelesco y policíaco a nuestra labor de sondear las posibilidades de trabajos olvidados o de escasa repercusión. Aprovechando que es otoño, es como ir buscando níscalos por el monte o para el cazador sus presas al abrirse la veda recientemente. En esta ocasión, la dupla formada por el holandés Ernst Reijseger  y el escocés Alan "Gunga" Purves engendran una obra de free jazz de tonos espirituales sirviéndose de elementos rítmicos e incluso el sonido de la kalimba para ofrecer una obra redonda, apacible y sinuosa titulada " Cellotape-Scotchtape". Reijseger es un músico de extensa trayectoria discográfica y curiosamente, su labor en los últimos años está bastante ligada a Werner Herzog al crear varias bandas sonoras para sus películas y documentales ("The Wild Blue Yonder", "My Son, My Son What Have Ye Done" o "Cave of Forgotten Dreams") y participar en diferentes formaciones dentro de la vanguardia jazzística holandesa. Grabadas en distintas sesiones y actuaciones desde finales del 81 hasta mediados del 82, la música que se desarrolla en " Cellotape-Scotchtape" cuenta con el factor minimalista y el capricho según la conveniencia de los dos participantes, pero en algunos puntos es capaz de recordarme a la libertad intachable de otra de las leyendas "orange" como son The Ex (siendo una comparación mucho más conceptual que una plasmación exacta en el sonido del album), mezclando aspectos tradicionales que recorren desde el folclore del Este europeo hasta el sur africano y el exotismo oriental, creando estampas tan diversas que es tan fácil nombrar a Lloyd Miller como a Charles Mingus, Francis Bebey o Sun City Girls. Un disco tremendamente cómplice. Poca más obra dejaron más que una sesión de grabación en 1987 que acabó editándose en 2001 bajo el nombre de "Ta" , aprovechando que ese mismo año se reeditaba este " Cellotape-Scotchtape" .





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sábado, 26 de octubre de 2013

Jerry Paper - Fuzzy Logic (Digitalis,2013)



No haber reparado antes en Jerry Paper, nombre artístico tras el el que se esconde Lucas Nathan, no tiene perdón para mi, especialmente cuando edita sus trabajos en plataformas a las que habitualmente acudo en cada lanzamiento. Pero en este caso le pasé por alto. Debutó para Digitalis  con un más que interesante compendio de synth pop en "Vol.I" en 2012, donde jugaba con una cantidad de referentes estilísticos que siempre me han parecido atractivos y de los que suelen transformarse en flechazos a primera vista (más adelante veremos cuales son). Este año ha continuado con su buen hacer en el ep para el sello Orange Milk titulado "International Man of Misery", previo a este segundo trabajo para Digitalis al que vamos a prestar atención, aunque estos tres artefactos sonoros son una auténtica delicia de la que me siento perversamente atraído. ¿Cómo surge este romance? Primero, tuvo que ser Frankie Pizá el que me diera la voz de alarma con un post en la serie "Introducing" (enlace aquí) y me pusiera a buscar sin remisión más información acerca de él, descubriendo alguna sesión de promoción recientemente posteada por Ad Hoc(*) donde seleccionaba temas de Free Design, YMO,Beach Boys, Scott Walker, Thomas Leer o Lee Perry. Estos grupos ya son un indicativo claro de los iconos que persigue su música.

En estos años hemos tenido muchos autores solistas que han cubierto una cuota de cantautores peculiares de los que nos hemos sentido atraídos de algún modo u otro como pueden ser John Maus, Gary War, Autre Ne Veut, How To Dress Well,  Sean Nicholas Savage o Vindicatrix, por citar algunos de los que siento más apego. La variante de Jerry Paper, siendo igual de trastornada, es sorprendente en sus resultados al conseguir sacar a flote un discurso sonoro que podría sonar de entrada a pastiche indigesto y alcanza niveles de atracción sorprendentes. En "Fuzzy Logic", sigue con su senda de explorar las posibilidades de la melancolía y el romanticismo crooner desde un mundo cercano a John Foxx (cada vez me gusta más su ep con The Belbury Circle), Brian Ferry o Thomas Leer (como citaba anteriormente) y todo ese referentes de cantautores de synth pop/ new wave romántica de los ochenta y, al mismo tiempo, viéndose envuelta por ese halo placentero de easy listening, lounge y exotismo bossa que lo hace ralentizar su tempo y dejar que parezca una estampa plástica entre el amor que va desde la armonías redobladas en su voz de los Beach Boys, Bacharach y demás referentes conocidos de los años sesenta que conecta sorprendentemente con algunas bandas de los noventa como High Llamas, Sam Prekop, The Aluminum Group y The Beta Band (Steve Mason en solitario ha sido incapaz de acercarse a este orgásmico cruce que debería haber sondeado) y terminando con un punto extra al recordarme en algún falsete a la encantadora dulzura de Robert Wyatt. Este cruce entre generaciones no suena a pastiche de aquello lamado chillwave y no tiene nada que ver con la música insípida que Washed Out presenta como principal estandarte. 


"Fuzzy Logic" y sus diez estampas se recuestan con un suave aliento veraniego que hace subir la temperatura de las imágenes creadas en tu mente, pero al mismo tiempo tiene un tono malicioso y soñador que acaba transformándose en una estampa en la que paseando por un centro comercial lleno de gente te encuentras con una palmera artificial decorando un rincón de algún puesto de gominolas y a partir de esa imagen cierras los ojos y viajas hacia las costas de algún destino paradisíaco donde estás rodeado de un ambiente lúdico y erótico festivo en el que te atiborras de bourbon y cócteles dulzones nublando tu vista y enamorándote de la primera joven que te dedica una mirada y dulce sonrisa, en ese entorno me acuerdo de las melodías de Heatsick en "Intersex". "Reprogram Ourselves" da inicio y se pregunta como indica desde su título si podríamos "reprogramarnos para el amor/ para amar/para vivir..." aunque no tiene respuesta para ello y en este ambiente entre palmas que nos van empujando, el efecto es el de descuidar nuestras defensas e ir moldeándonos hacia este discurso sonoro y enamorarnos de su música. En este paraíso artificial, seguimos por "Bionic People" y la descripción del sello de Brad Rose:

"Jerry Paper is real. He lives and breathes and works and takes care of his cats. His dreams are just like any other. He goes through this woozy world slightly askew, always walking while leaning at an angle. Jerry Paper will only dance when he wants to, but he will never jive. His singing will lull anyone within earshot into a trance with melodies unlike anyone else. Once his sonic claws are in, there is no escape. Jerry Paper was never real at all."

Las joyas van sucediéndose una detrás de otra y esta aparente desgana nos va ganando, sus melodías flotan y en ningún momento nos sentimos invadidos por la inoperancia pop habitual. El discurso tal vez se puede hacer repetitivo pero nunca desagradable, en el fondo es un trance y mood estelar constante que acaba con algunas joyas como la titular "Fuzzy Logic", donde tira de vocoder petardo y piensas en este disco remezclado por Dam-Funk como un auténtico desparrame en un mardi gras y termina en el aire carnavalesco al ralentí de "Surface,Peeling"  pura exótica cósmica a lomos de Sergio Mendes. Muchos motivos y razones para enamorarse de Jerry Paper para todo el rastreador de pop de pico fino.




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miércoles, 23 de octubre de 2013

Vatican Shadow - Remember Your Black Day (Hospital Productions,2013)



Esperaba el nuevo disco de Dominick Fernow como Vatican Shadow con aún cierto atisbo de esperanza, pero "Remember Your Black Day" ha confirmado algunas de las consideraciones que iba tomando acerca de algunos artistas que han llegado en este discurso de la renovación de un pasado noise a través de la estética industrial y pulsación techno en un contexto de recesión, a su techo creativo.  La verdad, es que no se como tomar esta apreciación, ya que buena parte de su encanto siempre la he encontrado desde mi fijación con relacionarla con el contexto de depresión económica y ahora parece que la economía da síntomas de revivir y de haber pasado ya la fase de mayor destrucción (aunque obviamente está por ver las consecuencias que se siguen extendiendo de todo este maremoto económico). No estoy haciendo tampoco un intento por desarrollar un gran discurso económico y tan solo trato de lanzar algunas hipótesis a futuro que ya se contrastarán y veremos si las aceptamos o se quedan como nulas. De momento, algunas ideas se han ido reafirmando y solidificando, aunque vamos a dejar que se siga desarrollando la actualidad. 

Centrándonos primero en la valoración de este album, comparto buena parte de las valoraciones de Frankie Pizá sobre este album en su reseña esta mañana para Concepto Radio (enlace aquí). Parece un tropiezo de proporciones dramáticas similares a las de Shed y confirma los temores de aquella entrega en formato ep como Prurient para Blackest Ever Black. El album no conecta tampoco con mis gustos, de hecho Hospital sigue con su línea de ir ofreciendo trabajos aún consistentes como los de Rainforest Spiritual Enslavement, Violet Poison, Shapednoise, Alberich o presenta nuevas vías de escape como puede ser la entrada del capo de L.I.E.S, Ron Morelli o la entrada de Silent Servant después de la defunción de Sandwell District. En el fondo, el material sigue pareciendo demasiado redundante aunque no ha sufrido del sentimiento de pinchazo de este trabajo de Vatican Shadow. Tampoco parecen aportar mucho las entregas del subsello Bed of Nails, quedándose algo atascadas en comparación con otros sellos como Opal Tapes o Digitalis, por nombrar algunos. Pero me acuerdo de comentar este desgaste en mis reseñas para conceptoradio de trabajos de Lussuria o Violet Poison. De la reseña de Lussuria extraigo este comentario que hacía al comentar uno de sus cortes:

" (...)que tras una intimidatoria y misteriosa apertura que se alinearía perfectamente con los parajes de Kreng nos vemos rodeados por el peligro rítmico chamanístico e insistente que nos deriva hacia una alucinación cercana a Demdike Stare y Vatican Shadow, coordenadas que poco a poco proliferan como hemos ido reseñando desde hace un tiempo en Concepto Radio pero que al mismo tiempo van perdiendo el impacto y excitación con el que abrazábamos estas propuestas y si nos fijamos en el trabajo reciente de Demdike Stare en su serie “TestPressing” , ya hay una vía de escape a esta gloriosa monotonía decadente que tanto nos ha apasionado en los últimos tiempos (en el caso del dúo inglés, hay una escapada hacia la década de los noventa más que seguir destapando oscuros misterios perdidos en los ochenta)"

Estas sensaciones, han ido creciendo en los últimos meses y si bien el tema aún está por seguir entregando más trabajos como los de Special Request o Marcos Cabral que nos situen en los noventa, quizás esta pequeña fase que parece indicar un cambio en el ciclo de recesión y el inicio de una expansión tal vez nos hace ser más despiertos a la hora de encontrar interés o refugio en la IDM  vestida de bohemia house deforme de sellos como L.I.E.S, Liberation Technologies, The Trilogy Tapes, Kaleidoscope, Opal Tapes, Vlek, Werk, etc. Obviamente, hay casos que aún tienen un margen de maniobra bastante considerable como Helm, Container, diferentes entidades surgidas desde el sello Morphine y tal vez la sorpresa de algunos nombres que están por debutar en largo como Samuel Kerridge o Gnod (aunque no termino de verlo claro, puede que simplemente lleguen tarde), aunque vemos como Raime ya van inventando un aparato como Moin para ir abriendo nuevas posibilidades, The Haxan Cloak ha acabado en su último album sonando algo reiterativo, Roly Porter ha conseguido un trabajo apasionante pero demasiado breve, Pete Swanson o Gabriel Saloman tienen cierto margen, aunque aquí si seguimos enumerando artistas podríamos generar un confuso horizonte ya que muchos de ellos tienen una puerta de escapatoria en un discurso que puede tomar otros registros cercanos al drone y diversas abstracciones experimentales. Pero como vía de escape, el discurso techno industrial está en un estado terminal dejando que ahora sea la época oportuna para que los artistas y sellos comentados anteriormente tomen relevo. No significará que no sigan apareciendo documentos válidos ni trabajos apasionantes, pero si que marcará una decadencia en cuanto al interés de ellos.

No es una mala noticia, ni mucho menos. Desde mi percepción, indica una nueva fase de recuperación anímica tras la incertidumbre agobiante de estos últimos años. Me acuerdo de conectar siempre esta música en sintonía con el discurso de la recesión, en algunas cosas que leídas después de poco más de dos años me despiertan alguna sonrisa como esta reseña a Regis (***) o recientes aprovechando que trataba del disco del trio griego Mohammad(***) y desperdigadas por otras reseñas y posts en este blog que la verdad me cuesta recordar con exactitud donde se encontraban, aunque la idea siempre ha sobrevolado muchas de estas reseñas de algún modo. Los ciclos económicos avanzan, al igual que los ciclos en cuanto a referentes musicales y fijaciones por parte de medios especializados y oyentes. El entorno y nuestra sociedad nos empujan a vernos acompañados y envueltos de música que acompañe nuestra dinámica, pensamientos, emociones, etc. Para mi, ha sido de este modo y en buena parte de la historia, ha existido una correlación entre las etapas de expansión y recesión a la hora de proliferar determinados estilos. En mi opinión, en fase de expansión buscamos sensaciones más hedonistas y bohemias, quizás llevando la abstracción hasta puntos extremos , sirva como ejemplo la proliferación de muchos artistas de harsh noise a principios de la década pasada antes de caer en el colapso, el interés por el drone cristalino y meditabundo,...todo reflejos de música que podía vivir en un estado mental de bonanza. 

En cuanto a la recesión, necesitamos una contestación más física al ver como las necesidades básicas se ven afectadas y no hay tanto tiempo para dedicar a los pensamientos que buscan la autorrealización y demás facetas más alejadas de la realidad física. Por eso del latido y el pulso techno, formaba algo más cercano al hueso, un baile que obviamente se vivía en nuestras mentes, el catastrofismo del post-punk y géneros como el industrial con una estética punk y vocación artística desde la electrónica y buscando la confrontación desde parámetros artísticos. Se podrían hacer mayores interpretaciones y apuntar diferentes escenas y épocas, pero tan solo quería presentar una serie de ideas surgidas tras enfrentarme al último disco de Vatican Shadow.

"Remember Your Black Day", me parece un título acertadísimo dicho sea de paso. Aunque su obra trata de buscar analogías con la sociedad norteamericana post 11-S, una debacle mundial parecida es la que hemos vivido con la recesión económica estos años y en este camino hemos ido observando distintas derivaciones (muchas de estas en "Americanica") desde 2007, pero en cuanto al paradigma techno creo que ya es el momento de ponerle fin. Ya es hora de ir tratando de respirar algo más esperanzador. Recordaremos estos días como oscuros y espero que el futuro sea más provechoso (aunque la sensación es que esta purga aún va a ser larga y dolorosa)


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domingo, 20 de octubre de 2013

Joachim Nordwall - Soul Music (Entr'acte,2013)


Este año la actividad en nombre propio de Joachim Nordwall está siendo realmente fructífera, encadenando una serie de trabajos realmente interesantes como pueden ser "Psychic Propaganda" para Hospital o junto a un alma con la misma visión torturadora como puede ser Mika Vainio al editar recientemente para Touch el correoso "Monstrance". Pero quizás el disco más atractivo de la tanda de este año se encuentra en su aportación para el exigente catálogo del sello inglés Entr'acte titulado "Soul Music". Joachim Nordwall no es un nombre tampoco desconocido y viendo la relación de proyectos en los que ha participado uno se da cuenta del perfil siempre inquieto del músico sueco. El primer dato que hay que poner en evidencia es el haber formado junto a Jan Svensson (Frak) el sello Börft en 1987, uno de los catálogos a descubrir y rebuscar permanentemente (como alguna entrada al respecto que fui publicando anteriormente). Su implicación en el sello se acabó en 1994 y posteriormente, volvería a fundar otro vehículo como iDEAL Recordings en 1999, donde ha editado trabajos a Merzbow, Mokira, Russell Haswell, Kevin Drumm o Wolf Eyes. Además, junto a Svensson formó un proyecto llamado Alvars Orkester, al que le dedicaré una entrada próximamente. 

También estuvo en la formación de rock experimental The Skull Defects, donde coincidió con Jean-Louis Huhta, encargado de la parte percusiva de "Soul Music". Este elemento percusivo, es una pequeña diferenciación para la música de Nordwall que se mantiene invariablemente agresiva, hipnótica y misteriosa, manipulando atmósferas decadentes y sonámbulas, añdiéndole un toque chamanista y repetitivo tratado de una manera similar a otros músicos surgidos de la escena noise y que ahora empiezan a dejar un espacio al latido rítmico para sostener su discurso sonoro. Para Nordwall el enfoque se corresponde con la siguiente propuesta que encontramos en la web de Entr'acte:

"Soul Music consists of six pieces built from mono-tonous percussion and bent analogue synthesizers. Pulse is central to these works. Taking inspiration from acid house, primitive trance music and 1960s downtown NYC minimalism, Soul Music is music from the skull of Joachim Nordwall. This is his soul music, and its path is circular, rhythmical and intense."

Esta descripción nos da una idea bastante precisa del sonido de "Soul Music", además porque se trata de un discurso e influencias que están presentes en una nómina ya bastante extensa de experimentadores ruidistas que han ido tomando este camino y escuchando estos seis cortes podemos encontrar puntos de conexión con las atmósferas confusas y desesperantes de Nate Young en sus trabajos de la serie "Regression" que se van apoderando de la tensión en cortes cuya progresión rítmica también me recuerdan a la música vampirizadora de Rabih Beaini, a el minimalismo rítmico de Powell y de su sello Diagonal, al cadáver de Prostitutes, a la confusión de Helm, grandes similitudes en el enfoque de esta aproximación como Russell Haswell, esos elementos primitivos y tradicionales que se cuelan en "Acid Ritual" o "The Beauty Of Creation And Destruction" con esa rítmica primitiva cercana a cortes similares de Roberto Musci, Moondog, Smersh, Disumana Res, Storm Bugs, Black Rain, el minimalismo de Gaspar Claus en "Jo Ha Kyu", Carter Tutti, las percusiones lunares de Sun Ra, Raime, Demdike Stare, Rainforest Spiritual Enslavement, Kreng, The Haxan Cloak, la ahogada senda de Emptyset y Subtext, la nueva mirada de raster-noton hacia el ritmo, Metasplice o Alberich tan evidentes en "I Am The Fire", siempre desde un aporte cercano al hueso, trazado hasta el infinito en una suerte de oratoria metronómica que busca la catarsis y la divinidad desde los elementos más primitivos, aunque esta presencia se vea envuelta por demonios más bien.

El punto final lo pone una extensión del trabajo que publicó este año en Hospital al que hacía referencia al principio: "Psychic Propaganda (Psychic Broadcasting Version)" (*esta referencia a Psychic Broadcasting puede ser un guió al album del mismo título de Alvars Orkester) y conecta todos estos referentes de una manera lógica y natural, consiguiendo que Entr'acte también se haga eco de estas emisiones sonoras que habitualmente estamos acostumbrados a encontrar en referencias en sellos como PAN, Digitalis, Opal Tapes, eMego (y sus diferentes brazos editoriales), Alter o los mencionados anteriormente Diagonal y Hospital, entre otros. En el fondo, esta es la música que Nordwall ha ido desarrollando en su carrera pero que no habíamos reparado hasta que el contexto nos la ha puesto en su sitio. Este rompecabezas de trayectoria tiene sentido que se llame "música del alma". Eso si, negra como el tizón. 


También vendría bien para acompañar de banda sonora a este clásico de Juraj Herz:



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jueves, 17 de octubre de 2013

Mike Umoh ‎– Dreaming (Duomo,1981) / Emma Ogosi ‎– Nobody Knows (Phonodisk,1981)



Se nota en el ánimo que ya es jueves y es buen momento para hacer un rescate marciano como es el casod el percusionista nigeriano Mike Umoh y su album "Dreaming", que por suerte se encuentra pululando al completo en soundcloud:




Completando el rastreo con el perfil del su perfil de soundcloud uno se encuentra con otro album como el de  Emma Ogosi con "Nobody Knows" , un disco de soul-funk con aires de crooner new wave  y en otros momentos con ese tono guarrete mezclado con aires highlife de lo más sabroso". Esto es lo que yo llamo todo un 2 por 1.



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miércoles, 16 de octubre de 2013

Raajmahal - Second Lp (Kelippah,2013)



El año pasado nos vimos absorbidos por la figura de Pat Murano con sus múltiples alias y proyectos, desde la recuperación de la No-Neck Blues Band (enlace a Concepto) o K-Salvatore (se puede leer la reseña para Concepto en este enlace), seguía cultivando el prestigio en cada nueva referencia en el más impactante de todos ellos como es su trabajo como Decimus. También hubo tiempo para inventarse otras vías de escape junto a Brad Rose en Safiyya (se puede leer la reseña para Concepto en este enlace) o reagrupar a varios integrantes de la NNCK en Les Conversions (..enlace). Pero quizás el proyecto que daba un giro radical de 180 grados a todas estas referencias era Raajmahal (reseña para Concepto), junto a Carla Baker y Santa Wolanczik y un disco de debut que servía como contrapunto a los demás, dejándose llevar por un ensoñador viaje por la memoria cálida de Grouper, los momentos más ensoñadores de Christina Carter (en solitario o en Charalambides), el recuerdo más espectral de Rachel Evans, la eterna pérdida de conciencia de Windy & Carl,la sombra de Hope Sandoval y otras musas de diferente época del hippismo folk. Era el traslado hacia un lugar seguro, lo que al mismo tiempo me trae recuerdos de "Safe" de Todd Haynes, un paradisíaco ansiolítico que es capaz de eliminar todas nuestras preocupaciones diarias sin necesidad de caer en una sedación narcótica ni un sueño profundo. La música de Raajmahal en ese primer disco era completamente transportadora y simplemente, bella.

Para su segundo album, no se mueven un ápice de estos terrenos y vuelven a envolvernos en una cascada de ecos y voces reverberadas en torno al sonido cristalino de la guitarra y sus efectos en flotación. Describir su música con imágenes es una opción a explorar, pero en esta ocasión desde la web de Kelippah (enlace)  nos ofrecen cuatro ideas e imágenes para explorar los sonidos de este album, de las cuales me quedo con la siguiente:

"You have spent the evening reveling with a good friend, imbibing in all manner of illicit elixirs. As the shades of evening's blue shift to the deep purples of late night, your friend has some sort of episode. Wether brought on by the recent intake or stemming from natural causes is not relevant. It is obvious that a doctor is needed, and quickly. You are fumbling with your mobile phone, trying to make heads or tails of the all the strange symbols which you are sure are situated where the numerals used to be on the keypad. A small crowd has formed around you seeming from thin air and before you can process what the group is saying an ambulance has arrived. The lights and your generally tweaked physiology are disorientating, but somehow you manage to find you way into the back of the vehicle with your friend. As you speed away a second wave of induced euphoria overtakes you, blending dangerously with your residual dread and confusion of the last few minutes. You begin to giggle, perhaps inappropriately, and are struck by how strange the music coming from the radio in the front of the vehicle sounds, blending with the sirens from outside the windows. The music is foggy, methodically floating along, but it seems to be happening too slow, like a spooling out cassette. Next to you one of the EMTs begins to sing along but you cannot make out any words, just a haunting melody."

Hechizo, melancolía, naturaleza, escapatoria,... quizás un lenguaje conocido, parámetros en los que ya nos hemos recostado, pero de lo que Raajmahal vuelven a reincidir para ofrecerte un halo de fantasía placentera al final del día, aunque en todos estos relatos siempre acabamos enfrentándonos a un extraño suceso en el que nos enfrentamos a un peligro del que siempre despertamos envueltos en una misteriosa melodía (que sería su música). Desde "Tishna" y "Sandhya" entrelazándose con melancolía y emoción vamos notando matices y ecos de otros instrumentos y vibraciones que nos van adentrando en este mantra vocal sutilmente acompañado de otros ecos instrumentales, con "Dianthus" imagino una mañana nevada con un sol radiante entrando por la ventana tras la tormenta nocturna. "Rusalka", sirve de breve preludio para el waltz imaginario de "Valerian" y un final con "I Don't Think I'll Ever Love Someone" que me hace pensar en una canción del mismo título de Darling Dears & Funky Heavy Production (podeis hacer la prueba en este enlace, aunque no se si estoy en lo cierto) , una joya de soul de 1972 editada por el sello de Nueva York, Flower City. Teoría basada tras incorporar ya una versión en su disco de debut del "Dreams" de Fleetwood Mac. Un album agradecido y reconfortante.




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Violetshaped - Remixes Part Two (Violet Poison,2013)



Me ha costado llevar la cuenta de todas las reseñas que les he dedicado este año al dúo formado por Violet Poison y Shapednoise, juntos o separados, este año. El seguir manteniendo la costumbre es indicativo de una fijación alimentada por la calidad de todos estos trabajos. El año empezó con la doble tanda por separado que entregaron para Hospital, con "Voices From The Hell" y "The Day of Revenge" (en este enlace se pueden encontrar) y que venía a reafirmar sus personalidades tras darse a conocerse su nombre para muchos vía remezcla de su trabajo, en lo que se convirtió en aquel "The Remixes pt.1" y que contaba con una atrayente nómina de invitados como eran Roly Porter, Vatican Shadow y Kangding Ray, que sumados en abstracto te salía una ecuación que te decía: Subtext + Hospital + raster-noton, lo que para muchos suele indicar exigencia ruidista, apocalipsis industrial y decadente techno (sin atribuir ninguna correspondencia exacta a los sellos respectivos). Aquella primera dupla en Hospital, marcaba también las diferencias entre ambos entes y su aproximación desde diferentes frentes, Violet Poison un techno malévolo e intrigante que buscaba siempre el recuerdo del éxtasis de Sandwell District. Shapednoise, más bien es la devastación y la agresión desmedida. Como Violetshaped encontraron el punto intermedio entre esos dos universos en lo que fue su "LP" de debut (también podeis leer la reseña para Concepto). Para rematar la jugada, este verano nueva ración por separado para el subsello de Hospital, Bed of Nails, de Violet Poison y entrada en el imprescindible universo de Opal Tapes de Shapednoise, (como no, os dejo aquí también mis reseñas de ambos trabajos), donde seguían profundizando en sus vertientes diferenciadas.

Desconozco si tienen algún movimiento aún pendiente de realizar este año para algún sello (no desentonarían en Diagonal, Morphine o Liberation Technologies), pero su última referencia este año es la segunda parte a aquel inicial capítulo de remixes. Para no desmerecer a la primera entrega, los nombres tampoco resultan baladí. Encontrarte a Justin Broadrick (JK Flesh) incluído en la nómina es toda una declaración de intenciones y una llamada al recuerdo de su obra en solitario más allá de los rigores del metal experimental con Jesu y una trayectoria en la que ha ido tomando nuevos caminos de riesgo desde Napalm Death a Godflesh o Techno Animal, por citar las más representativas. Su remezcla para "cX310" empieza apuntando a los aires maníacos y reptantes de la original para después ir acompasándola hacia un aporte rítmico que obviamente nos conduce hacia los años noventa , que siendo algo que en él podríamos esperar, curiosamente es una dirección hacia la que algunos productores como Special Request o Miles Whittaker están empezando a incorporar en sus trabajos. "Spectral Nightdrive" cuenta con uno de los valores emergentes de raster-noton como es Grischa Lichtenberger, (hombre, si también le dediqué una reseña en Concepto) y transporta la música hacia un torrente de manipulaciones digitales y glitches que siguen manteniendo el obsesivo tono rítmico en todo momento, pero el que se lleva la palma es Keith Fullerton Whitman. Su aproximación es completamente personal y de una carnicería atroz, como no se podía esperar menos de él. Es una absoluta joya y una maravilla, sin duda alguna. Pero de algún modo, siento que en esta ocasión muestra una faceta suya que está realmente cerca de la bizarra reconstrucción panorámica de Nick Edwards / Ekoplekz y el amor por la manipulación caótica de la electrónica experimental primeriza. Feroz, pasional, hipnótica, tóxica y torrencial. Su recreación de "Anesthesia ", es un abismo. Gran añada esta de Violet/Shaped.





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martes, 15 de octubre de 2013

Howlround - Secret Songs Of Savamala (The Fog Signals,2013)



Me acuerdo del impacto que me causó un disco tan encantador como el de Robin The Fog con "The Ghosts of Bush (aquí mi reseña para Concepto Radio) y este año, por sorpresa de nuevo me veo inmerso en otro aquelarre de remanentes de library music y recreaciones de atmósferas que te retrotraen hacia una suerte de memoria vintage de una vida que no has vivido y que el cine, la música, los libros, etc. han ido creando con el paso del tiempo. En este caso, los fantasmas de Howlround tiene un tono más tétrico y me trae aquí el haber visto ayer "De Vierde Man" , cuyas escenas de confusión de recuerdos y asesinatos deformados crean una perfecta correlación con este disco. También viene a mi mente "El Sanatorio de la Clepsidra" , "Through The Glass Darkly", "Il Conformista" o "Il Desserto Rosso" de manera recurrente, al igual que la ambientación de "Berberian Sound Studio"  y las partes más tétricas donde se grababan voces femeninas en el estudio o la atmósfera era más intrigante y desconcertante. Surrealismo, fantasías, dramas psicológicos,rituales y presencias paranormales. Es un poco el efecto que me produce esta música que alimenta y acompaña en bucle. Reconfortante desasosiego.


"The ruins of the Spanish House stand on the banks of the river Sava at the heart of the Savamala district of Belgrade. Originally a decadent customs house in the heart of a bustling port, this decaying structure bears the imprint of many generations. Now an empty echo chamber, its walls reverberate with the rumble of the passing freight trains like the sea inside a shell; songs and shouts return distorted from a trip around the flooded basement and exposed structural supports become an unholy set of chimes. All the sounds you hear on this album were recorded on site and nothing has been added that is not of the building itself. This echoic palimpsest is architectural portraiture in sound’. 

Leila Peacock"



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Dickon Hinchcliffe - Red Riding: In The Year of Our Lord 1980 (Blackest Ever Black,2013)



La salida de Dickon Hinchcliffe de Tindersticks fue un auténtico cisma. Desconozco como fue aquella reconversión por parte del grupo, los motivos y si las amistades siguieron intactas o no después de la partida del violinista, que jugaba en cada disco un papel cada vez más definitivo. Buena parte de la magia de Tindersticks recaía en la composición de los arreglos para aquellas canciones inmarchitables que firmaron una trilogía de creciente opulencia en cuanto a sonido y exuberancia en los arreglos.Obviamente acompañado por la figura de Stuart Staples y la compañía implacable de Fraser y Boulter (guitarras y teclados, principalmente), firmaron obras eternas en aquella trilogía, hasta que aquella entidad desapareció tal y como la conocíamos tras un más que notable "Waiting For The Moon" (2003). Los caminos separados que han tomado son de sobra conocidos por parte de Tindersticks, pero la obra de Hinchcliffe creando scores firmados en nombre propio ha ido ganando en peso e interés. Universo que para los seguidores del grupo de Nottingham no es novedoso al encargarse habitualmente de las bandas sonoras de Claire Dennis, una forma en que la directora que ya participó en algunas películas como asistente de dirección de películas de gran calado y con unas excelentes bandas sonoras como "Paris,Texas, "El Cielo Sobre Berlín" o "Down by the Law". Tras la separación los de Staples siguen entregando scores para Claire Dennis, pero Hinchcliffe no se ha quedado quieto precisamente al participar en la banda sonora de la recomendable "Winter's Bone" o como en este caso, la parte de la trilogía que bajo el nombre de "Red Riding" aparecieron en 2009. Películas también muy recomendables para los amantes de géneros como el cine negro, thriller y maldad costumbrista de "Straw Dogs" o "The Wicker Man".


Para el segundo episodio de la trilogía, "Red Riding: IN The Year of Our Lord 1980", pone música a la oscura y confusa trama dirigida por James Marsh (director de la tremenda "Man on Wire"  de 2010) que protagonizaba uno de los actores/directores más estimulantes del cine inglés: Paddy Considine. Ambientada en Yorkshire y en el sectarismo del norte encabezado por corruptos representantes policiales y descorazonados empresarios, surge una trama de asesinatos y perversiones que la música de Hinchcliffe se encarga de potenciar hacia una descorazonadora persecución del personaje principal en la que se ve encuelto en confusos sucesos, sabotajes diversos y tensiones con su pasado en la que se cuelan recuerdos infantiles que bajo el título de "Christmas" en la banda sonora, me lleva a "Waiting For The Moon" de Tindersticks y a su corte titular, al cual pertenece su música aunque en esta ocasión la voz baritona de Staples ha desaparecido. Es uno de los pocos momentos de respiro en la banda sonora, que se inunda de tristeza y vacío en cortes como "The Ripper", "The Moors", "Five Men Five Guns" o "Peace at Last", variando la instrumentación a las mismas composiciones para buscar el efecto en pantalla deseado, como aquella monstruosidad creada en "Trouble Every Day". Es una mezcla entre sentirte entre las sacudidas de nocturnidad crooner que solía entregar en Tindersticks y al mismo tiempo, tiene ese toque campestre de Warren Ellis (The Dirty Three) o Richard Skelton. Una reedición a la que le agradezco su música y también, el haber descubierto esta trilogía más que interesante.







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lunes, 14 de octubre de 2013

Shit & Shine - DIAG004 (Diagonal,2013)


Con el stream de Prostitutes fresquito esta mañana para su nuevo trabajo en Diagonal (al que acompañó con otro decadente mix) el ep "Shatter and Lose", es momento de dar un vistazo a la referencia de Shit & Shine, otro claro ejemplo de las reconversiones que curiosamente se van sucediendo al encontrar una serie de propuestas de bandas de background rock incorporándose al postulado industrial y de calado decadente desde la estructura mecánica. Esta historia no es nueva, como que pasó hace unos treinta años ya, pero lo curioso es que siguen alimentando un sonido con atino y buen hacer. Pero este deja-vu no cesa y aún así consiguen despegarnos una sonrisa como es el caso del catálogo de Diagonal con los ep's del enorme capo Powell, los incipientes Blood Music y ahora Shit & Shine, que los conocí al buscar referencias del cambio que se produjo en Gnod para pasar de una sonoridad stoner y de jam rock psicodélica hasta el ensemble mecánico revoloteando entre la minimal wave y la épica techno/industrial, ya que los encontré en un split titulado "Collisions". Shit & Shine (según discogs, el nombre tras este alias pertenece a Craig Clouse) parece tomar la misma jugada del colectivo y abrirse a las alucinaciones del post punk, un terreno que la verdad, me hace gracia volver después de todo aquel revival a principios de década con DFA, etc. Los cortes son agradecidos, "Blowhannon", tiene una lína de bajo inicial que me recuerda a alguna remezcla de Regis, Silent Servant, corte de Sandwell District que ahora no caigo en cual es. Pero vamos, calcada. Después de ésta, se dedica a mostrar detalles de intriga noir y ecos dub mientras la estética de thriller nocturno y navajero sigue apuntando ecos discos y funk al mismo tiempo de manera sutil y voces vocoderizadas planean. "Value" apuesta por un tono mucho más plomizo y optando por una ralentizada construcción de la EBM en la vena de Streetwalker (que curiosamente también editarán un ep para Diagonal, según he podido leer). Con "Shower Curtain" volvemos a DFA y Metro Area especialmente, sonido disco con pulsación post punk que también podemos añadirle los iconos de ESG, Y Pants, Material, Liquid Liquid y Dinosaur L. No me termino de creer volver a darle vueltas a material volviendo a retomar estos referentes, pero funciona. El tono jocoso final lo termina de rematar el sonido de electro saturado de termita que tanto utilizaban Soulwax en sus remezclas durante la década pasada en "Dixie Peach" y que dio lugar a momentos indigestos de Erol Alkan. Lo peor del ep no es su música, que me parece bastante notable y atractiva. El problema es que otra vez caigo en la misma. Es como aquella típica chavala que acababas liándote otra vez al final de la noche cuando tus colegas te dejaban solo y borracho.No hay remedio. Como tituló un ep hace años Shit & Shine: "Cunts with Roses"






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The House in The Woods - Bucolica (Exotic Pylon,2013)



Nuestro Head Technician, Martin Jenkins, vuelve a dirigir su mirada e interés hacia recreaciones planeadoras y ensoñadoras intentando tener una nueva vía de escape para experimentar con diferentes atmósferas y sonidos dejando de lado la paleta rítmica en la que tanto hincapié se estaba haciendo en sus últimos trabajos en Pye Corner Audio. Llega el otoño, el verano ha acabado y tan solo nos queda enfrentarnos a la disminución de horas de sol, el frío, la lluvia, la falta de melanina,... Es el momento de pensar en arboledas y hojas marrones, grandes troncos de chopos, pensar en las cerezas y la recogida de setas, respirar el olor a lluvia y de la tormenta que se avecina. El otoño es reconocible en mi mente e invita a disfrutar del monte, es el momento en el que recibe una tregua en el levante tras sofocarse amarillento en verano, donde tan solo podemos sudar y oler a tomillo. Martin Jenkins, con su nuevo disco como The House in The Woods, al decidir titularlo "Bucolica" nos invita a entrar en el mismo ejercicio de su título e imaginar estas imágenes trasladadas a nuestro entorno donde él las situaría dentro de sus experiencias geográficas y sensaciones personales, invitando a recostarnos en esa suerte de psicodelia pastoral eletcrónica, mecernos en drones que remiten a la electrónica progresiva de los años 70, un score donde se mezclan tintes alucinados y de suspense, fragmentos también habituales en su obra pero que fueron tal vez quedando en un segundo plano, funcionando más como interludio en más de una ocasión.

La idea desarrollada en "Bucolica" y sus nueve cortes es ir dejando que diferentes registros dentro del habitual mundo del drone de calado emocional e incluso me podría decantar por utilizar la palabra pop, en referencia a GAS, se estructura de manera paciente desde el mantra de "Severton Pathway", conectando con Spectrum Spools, Seahawks, y Bee Mask, hasta el momento de inocencia shoegazer recreada por el canon Boards of Canada y kraut cósmico desarrollado en el corte titular, el neoclásico drone ahogado por el misterio de una banda sonora de Popol Vuh para "Aguirre" con "Untitled Blacknisss" hasta explotar en uno de los primeros arrebatos astrales del disco con "Sunlight On Rusting Hulk", marcando un trance progresivo y con el enfoque IDM pastoral y shoegazing de Seefeel entremezclado con una pequeña presencia rítmica golpeando desde el bajo y dejándose llevar por las texturas emocionales de artistas de Kranky o Digitalis, más que de Ghost Box que sería el terreno al que nos tiene acostumbrados Jenkins., hasta llevarnos a una progresión celestial y cegadora, con esos efectos distorsionados que recuerdan al clásico "Loveless" de MBV.


Tras la aparente amabilidad de este inicio, "Dark Lanterns" parece llevarnos hacia los peligros del bosque, los recuerdos de los miedos culturales revolviendo y los peligros a los que se veía expuesto el agente de policía de "The Wicker Man" o tal vez, pensar en que estamos en ese momento de la noche en el que los temores se retrataban en "Vargtimmen" (la hora del lobo...) de Bergman. Con "Favershell" vuelve a aparecer la intensa niebla y al mismo tiempo, un leve y monótono ritmo aparece y me recuerda de algún modo la nueva aventura de Leyland Kirby como The Stranger, pero acaba envuelta por oscilantes efectos y una pasión similar a la de Tim Hecker y Ricardo Donoso, "Mountains of The Sea" esconde bajo su mantra ruidoso y desquiciante drone una hebra melódica romántica finísma, hasta acabar desquiciada en una versión lunar de las imágenes crueles de The Haxan Cloak en "The Rain Washed Away", que incluso en su parte final y con el sonido metálico rodeando diferentes capas de distorsión me recuerda a una versión narcótica de un crescendo del "Avatar" de Swans. Muchas sensaciones sugiere un disco que no queda en un pequeño pasatiempo de Jenkins, ha querido recompensar su otra faceta de su música no con una entrega corta y ha decidido extenderse en estas transmisiones de épica bucólica con resultados más que notables. Sorpresa.

*pd. dentro de este sello también muy recomendable hacerse con el trabajo de Hacker Farm "UHF"




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domingo, 13 de octubre de 2013

The Off Band & Waffelschmiede - All The Planets (cs, 1986) / Links wo das Herz ist (1987)



Encontrar estos discos de collage sonoro arty empleando distintos enfoques minimalistas y repetitivos siempre acaban en mi colección de favoritos. Artefactos sonoros oscuros que sobreviven gracias a la labor de rescate lanzada desde diferentes blogs, usuarios de soulseek, creaciones anónimas de listas temáticas. La pista que se va siguiendo y rastreando gracias a un "tag". En el momento que un artista o album es etiquetado bajo una denominación más específica y concreta, más posibilidades tiene de ver rescatada su obra. Estos rastros, no siempre son deseables y tradicionalmente nos representan un batiburrillo de términos semivacios y añaden confusión. Tampoco es el momento de darle muchas vueltas a esto. Llegué a este disco gracias a la búsqueda de obras que estuvieran catalogadas como "plunderphonics" o "sound collage" y sentí curiosidad por el trabajo de este duo integrado por Karl Von Horstern y Martina Velte y procedentes de Berlín, que entregaban en las dos caras de esta cassette una brillante y desquiciada recreación del minimalismo electrónico de la generación de la neue deutsche welle pero que buscaba en sus repeticiones y escaladas metronómicas apuntes de folk-pop de flautas, armónicas y acordeón entre fragmentos vocales ahogados entre ese torrente extraño de electrónica e interrupciones campestres y grabaciones de campo integradas de manera diversa, como pudieran ser conversaciones , sonidos de campanas, etc. Un auténtico magma sonoro que respira de algún modo un entorno abierto y diurno, casi alegre, como la celebración de algún ritual diurno en la plaza de un pueblo escondido por la zona de baviera. La segunda cara de "All The Planets" ofrece sensaciones similares y vuelve a ser un camino de electrónica minimalista intercalado con grabaciones de campo en un torrente que empuja hacia una sensación psicodélica y psicotrópica, pasando diferentes habitaciones y  segmentos sonoros que se van sucediendo y podrían encajar perfectamente en el catálogo de Kye o Pre-Cert Home Entertainment. Un lugar extraño, pero una alucinación sensorial obligada.



Después de las grabaciones de "All The Planets", el duo consigue publicar su único lp en una edición privada  bajo el nombre de " Links wo das Herz ist"que concreta de una manera más estructurada el sonido de su primera entrega y le otorga una cohesión mágica entre la sencillez de repetitivos loops y el tono cándido de  jugueteros de "Halloween - sei's drum" y vuelven a introducir un fragmento del último corte de "All The Planets" en un corte que lleva el mismo título. El jugueteo de minimal wave y krautrock de "granulat im herrenhaus - h2oh !", marcianadas como "king kong's kondom - hummleflug - auslegwareslegware"  o "shaver sex - hertzbluten" también me hace recordar a locos como los canadienses Intersystems en los años 60 y uan suerte de recreación de las grabaciones iniciales de "All The Planets·" que se reconstruyen de manera más concreta en la extensa "Stückwerk" y pieza fuerte del album. En definitiva un carrusel sonoro de deconstrucciones en torno a la minimal wave germana que se ve girando en torno a un uso de masaje aural psicodélico en su propuesta sonora experimental, que pone punto y final a este exótico universo con "hundefieber", en algún lugar intermedio entre Delia Derbyshire y Focus Group. Entrañables y mágicos artefactos sin duda. Por suerte, existe algo más de información acerca del equipo empleado en los diferentes cortes de la grabación:

"All titles used from original recorded tapes releases from 1983 to 1987.
Sources of instrumentations and noises for the single titles:
A1 (devoted to John Carpenter): Klavier, fließendes Wasser, Casio VL-1, Baß
A2: Vögel, Casio VL-1, voices of: Laurie Anderson, John Giorno, William Burroughs; Staubsauger , Blechplatte, Baß, Kaffeedose, E-Gitarre, Glockenspiel, Mundharmonika(vom Staubsauger gespielt)
A3: E-Gitarre, Casio VL-1, elektrisches Harmonium
A4: Radiostimmen, Casio VL-1
A5: Blechplatte, akustische Gitarre, Casio VL-1, Spielautomat (im Spiel- und Freizeitcenter aufgenommen), Radiostimme

B1: Radiostimmen, Regen, Schreibmachine, Klavier, Casio VL-1, Trennschleifer, Schweißgerät, Holzflöte, Mundharmonika, Spielzeugclown, Melodika, E-Gitarre
B2: Radiostimmen, Blechplatte, Regen, Klavier, Casio VL-1
B3: Baß, Fremdsprachen-Lerncomputer, Glockenspiel, Lokomotive, Autobremse, knarrende Tür, krähender Hahn, Pistole, Hundebellen (im Fieber), Kirchenglocken, Sirene, Schreibmachine, Kreissäge, Kuh(Spielzeugdose), Stewardeß

Recording gear:
Mastertape: Uher Reporter (tape) Gerät 4200 IC
Operatingtape: Uher Reporter (cassette) Gerät CR 240 BASF Cassettenrecorder


Apart from the headphone- and guitar amplifier (Rockman) they didn´t use sound- or effect gear."




*curiosamente en la copia que yo encontré la cara A es la cara B de este enlace de youtube


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Lumigraph - Yacht Cruiser (Mister Saturday Night,2013)


Después de darse a conocer en Opal Tapes este año con el más que interesante "Nautically Inclined" (aquí se pueden leer las seis reseñas que hice del catálogo,entre las que está la de Lumigraph), Gareth Smyth vuelve a dejar caer su material en otro de los sello pertenecientes a una de las escenas más interesantes en los últimos tiempos como es la del house en Brooklyn con esa nueva camada de productores que al mismo tiempo han conseguido trazar un vínculo con el Reino Unido y viceversa. Es realmente fascinante ver como esta bisagra funciona en ambos sentidos dejando pasar material de un lado al otro del charco y acabar transmitiendo una naturalidad completamente pasmosa. "Yacht Cruiser" somete a una velocidad mayor a la de "Nautically Inclined" a su discurso, sometiéndose a un completo tratamiento rítmico capaz de mostrarse guarro y distorsionado fruto de una borrachera en alta mar con "Cape Horn" abrazándose a Blawan y a Luke Vibert y saltando con una botella de campari por la borda soñando entrar en las Club Constructions de Night Slugs , dejarse arrastrar por recreaciones esqueléticas que conectarían con Gunnar Haslam (reseña también para Concepto) o Randomer en "Playing My Numbers", para jugar desde un aspecto más clásico con el house en el corte titular y asemejarse a Naples o Steve Summer. Para el final nos deja una despedida emotiva y cálida con la baleárica modorra exótica y disco que me recuerda a Mr Beatnick  con "Small Doses" y dejándonos llevar hasta la orilla en una perfecta jornada.




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Ripatti - Ripatti01 (Ripatti,2013)



Ahora si. Sasu Ripatti ha conseguido por fin encontrar ese nuevo lugar donde experimentar con los diferentes lenguajes y personajes que ha ido desarrollando durante toda su carrera (Vladislav Delay, Sistol, Luomo,Conoco, Uusitalo) y conseguir estructurar todos los nuevos experimentos en torno a la construcción rítmica desde los largos "Vantaa" y "Kuopio" , junto a los maxis "Latoma" y "Espoo". Todos parecen ir labrando un camino en el que para terminar de completar la radiografía de esta primera ecuación podríamos introducir la figura del inglés Mark Fell y su proyecto Sensate Focus. De la misma manera que eMego le da un brazo editorial propio a Fell , Ripatti se inventa también uno propio donde ir creando una serie de maxis que dan el pistoletazo con este primer y estimulante episodio, distribuído por Boomkat. En la descripción del producto en esta página, obviamente también citan la colaboración con Fell en el último maxi de Sensate Focus, "1.666666", y la manera de ir recreando diferentes espacios rítmicos con sus constantes variaciones y elementos minúsculos apareciendo y desapareciendo del mix para crear distintas sensaciones y velocidades. En este primer maxi, también podemos pensar que estamos ante un reciclaje de aquellas lecciones del microhouse de Akufen y del glitch house que iba apareciendo en Mille Plateaux, la complejidad marciana de Autechre,... 

Llevar ese minimalismo hacia un terreno nuevo, mucho más nervioso y modificado a nuevos lenguajes como la sensación de ser capaz de procesar en esos escupitajos sentimientos de ghetto house y alientos de samplers troceados de cortes de factura clásica. La trituradora se apodera de un corte en contínuo desarrollo y procesamiento en "39" que parece encapsular el sentimiento de brillo por momentos de "The Present Lover"(2003) y someter a ese lp a un tratamiento de vanguardia y fast forward en su totalidad hasta recrear un dinámico y entorno en el que parece encapsularse dentro de sus doce minutos la hora de ese disco y unido a los tratamientos glitchistas que ya nos fue avanzando en "Kuopio" en cuanto a las atmósferas, los ritmos siguen mutando como si de una sesión comprimida en doce minutos fuera sucediéndose. Quizás siempre hemos acabado hablando de la obra de Ripatti desde un punto hedonista, ambiental descriptivo y detallista. "Ripatti01" es la convulsión de todos estos adjetivos. Lo mismo podemos decir de "24", otra incesante persecución de Ripatti con un tono tan gamberro como el de las sesiones de Jason Forrest (aka Donna Summer) y parece construir una versión hardcore de su música llevada a un nuevo contínuo torrencial, una nueva cascada que parece llevarte a los noventa y vuelves a pensar si estamos empezando a adentrarnos en el revival de esa década desde un acercamiento bipolar, en la cual tomamos muestras diminutas de sus recuerdos para acabar sonando en esferas maximalistas, como nuevo modo de house progresivo. Mientras esperamos más pistas, celebro este artefacto de trance trigonométrico. Estas deformaciones seguirán próximamente junto a Max Loderbauer en el segundo volumen de la serie y me recuerda que debo hacer una entrada de un disco de uno de los primeros artefactos sonoros de Loderbauer en los noventa como fue Sun Electric.





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Matana Roberts - Coin Coin Chapter Two: Mississippi Moonchile (Constellation,2013)



Se esperaba con ganas el nuevo trabajo de Matana Roberts después de un primer volumen en 2011 y comentar su creadora que se trataba de una serie de 12 trabajos en torno al concepto de : "using the language of acoustic jazz to look at ideas of race, class and gender politics in American society." De entre la lista de invitados y vocalistas podemos encontrar desde un cantante de ópera a las incursiones de las diferentes aportaciones de su sexteto y en esa comunión espiritual de diferentes lenguajes, conversaciones y poesía se desarrolla un discurso templado y que en esta ocasión evita adentrarse en terrenos donde el fervor y la rabia también estaban presentes, apuntes percusivos mucho más acusados en determinados pasajes, etc. Con este segundo volumen "Missippi Moonchile", el piano parece tomar un valor mucho más pronunciado y el tono nocturno de su título nos ofrece una versión ensoñadora por momentos, en la que recostarnos y reposar después de la lucha que planteaba la primera entrega y con serpenteos vocales que parecen acercarse en algunos momentos a una extraña comunión entre la última etapa de Nina Simone y Alice Coltrane como me transmite "River Ruby Does", aunque realmente mencionar alguno de los títulos en los que está fragmentado este trabajo me parece una labor algo tosca e inadecuada, ya que el disco parece plantearse más como un conjunto homogéneo y viaje en el que la división de las canciones es casi arbitraria y tal vez tan solo sean parte de un mensaje a transmitir por Matana Roberts. Este disco quizás está más cercano a la parte más melosa de Don Cherry, Charles Mingus y al karma de celebración de Pharoah Sanders que a la unidad espiritual de Albert Ayler. El tono arrullador se va desarollando y cuantas más repeticiones se van usando de las diferentes lineas melódicas vamos encontrándonos con una mayor comunión y entendemos progresivamente la comunicación del mensaje que Roberts nos plantea, las voces se van modulando desde el histrionismo de lo operístico de Jeremiah Abiah, al momento swing bop de Matana en un tono de crooner y relatando historias que me recuerda igual a  Tom Waits que a Bessie Smith en algunos giros, capaz de adentrarse en terrenos mucho más clásicos que casi remiten a Dizzy Gillespie, además de plantear horizontes más vibrantes encauzando su mirada hacia Horace Tapscott o la belleza de la orquesta de Don Ellis. Llegando casi al final, entre una comunión gospel y coral para encaminar el cierre del disco nos terminamos de despedir de un disco vivo y celebratorio, una unión donde el gozo marca el camino hacia la paz. La manera de intentar escapar de una realidad en la que todos los elementos que parecen otorgarle bienestar a los demás se convierten en elementos con lo que no podemos interactuar desde el placer y nos va dañando, pero no siempre tiene que ser así. En resumen, un sobresaliente disco que busca en otras direcciones y rastros del pasado, convirtiéndose en un viaje a través de diferentes lenguajes alrededor del jazz. Podeis ir en paz.





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