Old skulls
Mostrando entradas con la etiqueta 1992. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1992. Mostrar todas las entradas
jueves, 22 de agosto de 2013
martes, 20 de agosto de 2013
Sandra Bell – Dreams Of Falling (Xpressway,1992)
No solo existe en Nueva Zelanda el pop ilustrado y de corte cercano a aquello que se llamaba "jangle pop". Hay ruido, peligro y vanguardia en aquella escena, como bien atestigua un legado tan eterno e incomensurable como el de The Dead C. Por el sello que fundó uno de sus miembros, Bruce Russell, en sus inicios como es Xpressway (después pasó su labor a Corpus Hermeticum desde el 92) han pasado algunos de los nombres clave dentro de la escena experimental en aquellas latitudes. En el disco de debut de Sandra Bell, encontramos una buena muestra de ellos colaborando en sus composiciones como son Alastair Galbraith, David Mitchell (3D's), Kathy Bull (Look Blue go Purple, Cyclops) o Peter Gutteridge (músico que estuvo en los momentos fundacionales de dos iconos kiwi's como The Chills o The Clean, aunque su propuesta más estable fue la que fundó como Snapper) que también editó su disco en solitario en el sello de Russell. Pero sin duda, una de las figuras más importantes presentes en el disco de Sandra Bell es Peter Jefferies cuyo album de debut en solitario dos años antes en el sello de Russell con "The Last Great Challenge in a Dull World" es uno de los discos más emblemáticos de aquella escena dedicándose a mezclar una suerte de universo entre el post-punk lo-fi cavernario y apuntes de cantautor marciano tremendamente soberbios. "Dreams of Falling" es un album que juega a dejarse querer por los compañeros que entran a compartir y a enriquecer las composiciones de Sandra Bell, que transitan por territorios tan marcianos como los de su ingeniero de sonido, el anteriormente mencionado Peter Jefferies. Sensacional trabajo, ideal para los que disfrutaron de aquella reedición de Flaming Tunes o el deformado criterio rock de sellos como Siltbreeze. Por desgracia no hay muchos documentos sonoros para compartir en la red.
Etiquetas:
1992,
Bruce Russell,
Dreams of Falling,
Peter Jefferies,
Sandra Bell,
Xpressway
miércoles, 17 de agosto de 2011
Neil / Richard / Simon / Stewart - Durian Durian (Forced Exposure,1992)
Neil Campbell, Richard Youngs, Simon Wickham-Smith y Stewart Walden, son cuatro clásicos de la escena de improvisación inglesa. En 1992 vio luz este proyecto de disco doble, que acabó al final convirtiéndose en un solo Lp y donde la parte que había grabado cada uno de ellos para una de las caras del doble Lp, acabaron siendo ensambladas por Richard Youngs en una suerte de experimento cercano a la locura de Joseph Hammer, a lo plunderphonico y un collage psicodélico de grandes proporciones, sonando por momentos a The Residents o cuando aparecen rastros de voz, a Mothers of Invention. Un disco rescatable para estos tiempos.Un placer siempre toparse con estos cuatro elementos.
domingo, 21 de noviembre de 2010
R.E.M : Automatic for the People (Warner,1992)
El tercer disco de R.E.M en su etapa Warner es un disco del que uno no puede despegarse. Por aquella época el grunge estaba en todas partes y el boom del indie rock en boca de todos los medios independientes. Despùés del éxito comercial absoluto el año anterior de "Out of Time", gracias a hits instalados perpetuamente en la memoria popular como "Shiny Happy People" y la coreada hasta en fiestas de pueblo y pubs de dudosa calaña "Losing My Religion", instalaba en la banda entre el calor popular y dividía a los seguidores de su primera época con discos intimistas tan tremendos como el debut "Murmur" casi una década antes de este "Automatic for the People". El tono sombrío ,reposado y la mirada hacia lo cotidiano de Michael Stipe convertía a este disco en un remanso de calma donde querían instalar una trayectoria que se había disparado y sobreexpuesto en todos los medios de comunicación. Los arreglos de John Paul Jones en la inicial "Drive", la calustrofobia de "Try Not to Breath", la luminosa presencia de "The Sidewinder Sleeps Tonite" o "Man on the Moon" con la influencia de la grabación en Nueva Orleans,la producción impoluta del Scott Litt (el hombre que pasó lejía a Pixies para la grabación de "Doolittle"), la melancolía de "Everybody Hurts" y "Sweetness Follows" coreadas en conciertos de otras giras en estadios de fútbol americano (después del agotamiento de la gira de "Out of Time" se negaron a girar con este disco) y como no el toque de nuevo rock americano de "Monty Got A Raw Deal".Pero es el final del disco el que eleva definitivamente a este disco a otros niveles."Nightswimming" con ese piano casi Randy Newman y la historia de los baños nocturnos en Athens con los amigos, el fin del verano, el comienzo del otoño, las hojas que empiezan a caerse y la vuelta a la rutina después de unos meses de ocio que uno desea infinitos. La puntilla del clarinete endulzando la melodía te abre paso a la estremecedora "Find The River", una lágrima eterna en muchos corazones, con los coros de Mike Mills impactando entre el tono pastoral marcado por Peter Buck y lo sosegado de la canción.
Este disco exprimió a un grupo hasta su punto más dulce y luego "Monster" los empujó hacia un abismo inexplicable y el patrón de este disco ya no lo pudieron repetir en "New Adventures in Hi-Fi" y con la marcha de Bill Berry y una producción más arriesgada intentando acercarse el patrón "OK Computer" de Radiohead (error...) con el disco "Up", que dio nuevo brío a la banda pese a ser uno de los discos más opresivos y paranoicos de la banda que les abrió paso a esta última década donde después de la tremenda "Imitation of Life" entraron en un foso descafeinado del que nunca pudieron levantarse. Hoy en día, parece que Arcade Fire intenta acercarse a ese trono que combina popularidad y underground a partes iguales,pero nada más lejos de la realidad, su épica de pacotilla es una de las peores regresiones en la música actual que casi se me hace vergonzosa pese apreciar en algún momento la emotividad de algunas canciones de "Funeral"."Automatic for the People" sigue siendo un documento infalible.Y "Murmur" a la sombra, sigue pesando en la espalda de unos creadores que nunca volverán a ser lo que eran.Aún así, el agardecimiento más sincero.
Etiquetas:
1992,
Automatic for the People,
Bill Berry,
Four Tet Remix,
Michael Stipe,
Mike Mills,
Peter Buck
martes, 2 de noviembre de 2010
Red House Painters: Down Colorful Hill (4AD,1992)
Si hubiera que buscar un tercer vértice al rock alternativo de principios de los noventa que buscaba cambiar las formas, el debut de Red House Painters sería un cruce entre "Spiderland" de Slint (el "Frigid Stars" de Codeine también sirve) y "Spirit of Eden" de Talk Talk. Mark Kozelek buscaba con la mirada la tristeza de Nick Drake, la confesionalidad de American Music Club y la cercanía de Galaxie 500. Pero ellos, se miraban con una mayor calma y parsimonia, casi como una extensión fantasmagórica de un waltz donde bailan todas tus penas y pesares juntos.
Pero Kozelek encontró su voz propia y como muestra de ello, están maravillas del calibre de "Medicine Bottle" ,donde neutralizaba a Morrissey a la extrañeza de This Mortal Coil, como la versión de los últimos del "Song to the Siren" de Tim Buckley.Y que se puede decir de la belleza navideña de "Down Colorful Hill" , que con sus más de diez minutos de duración se convierte al final en una especie de "Hey Jude" para los deprimidos eternos."Japanese to English" es sin duda, uno de los momentos más pop del disco, que en ese corte también son memorables.Podrían haberle impirimido velocidad y haber sido una especie de Archers of Loaf. "Lord Kill The Pain", podría ser pariente de Dinosaur Jr jugando al "Highway 61" de Dylan.El final, es para la dramática "Michael" y ya es momento,para volver a utilizar el respirador para recobrar el aliento.
Su disco posterior, el de la montaña rusa, siguió elevando la perfección de una obra realmente sublime.No exagero.
Etiquetas:
1992,
Down Colorful Hill,
Red House Painters
martes, 12 de octubre de 2010
Gallon Drunk: You ,The Night & The Music (Clawfist,1992)
El disco de debut de los londinenses Gallon Drunk, liderados por el carismático James Johnston, entra dentro de esos clásicos imposibles y errantes de la música. Cercanos a The Cramps, al sonido surf, al mambo, al punk blues de la Birthday Party, a las meadas en los callejones,al sonido del bourbon y a los relatos de Carver, a los predicadores del blues,Elvis y Alan Vega metiéndose en el baño... y titulando un disco con algo tan sincero y esencial como "You,The Night &... The Music", donde James Johnston junto a Michael Delanian con sus bajos siempre sujetando el conjunto , los ritmos inventivos de Max Decharne a la batería y el bueno de Joe Byfield armado con las maracas,se vaciaron con temas más trashbillys y frenéticos como la clásica "Some Fool's Mess", la catártica "Gallon Drunk", el blues mambo de "Night Tide" y la maravillosamente enorme "Two Wings Mambo", con sus cambios de tensión a calma a ritmo de un mambo psicodélico a lomos del punk blues y lo que se les ponga por el camino en este aquelarre musical que se montaron. Y es que el inicio con "Rev Up TPA", indicaba que el viaje iba a ser con un cadillac y la guantera con una buena botella de whisky.Y el apetito sexual aullando a media noche.
Para ser londinenses, manejaban la influencia de las imágenes literarias,cinematográficas y la música de grupos norteamericanos. Entre tanta adrenalina e ímpetu se colaban toques blues "rumbabilly" en "Eye of the Storm",toques cinematográficos noir y pianos jazzys en la titular "You,The Night...& The Music", cercanos a Tindersticks o "Your Funeral my Trial" o "Tender Prey"de Nick Cave & The Bad Seeds (malas semillas de las que Johnston forma parte). Pero la que te quema las venas es el himno a la botella de "Just One More" (que me recuerda a otra canción de Cave, "Brother my cup is empty") que condensa las dos partes del espíritu de Gallon Drunk en este disco, con un piano rozando el tango y unas guitarras siempre tensando y la voz siempre susurrante e inquieta.
El final con "The Tornado", mira a los ojos de The Gun Club y te remata finalmente sin ninguna oposición,te estira, te para, te aprieta y te suelta...va jugando contigo hasta que pidas el fin. Aunque esto fue el principio de una trilogía en estado de gracia, pero donde cada disco apuntaba en una dirección dentro de este chamanismo esotérico sexual y alcohólico. Pero este debut, ay este debut,es sencillamente glorioso.
Etiquetas:
1992,
Catatonic Youth,
Gallon Drunk,
The Night and ...the music
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







