Mostrando entradas con la etiqueta Tindersticks. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tindersticks. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de octubre de 2013

Dickon Hinchcliffe - Red Riding: In The Year of Our Lord 1980 (Blackest Ever Black,2013)



La salida de Dickon Hinchcliffe de Tindersticks fue un auténtico cisma. Desconozco como fue aquella reconversión por parte del grupo, los motivos y si las amistades siguieron intactas o no después de la partida del violinista, que jugaba en cada disco un papel cada vez más definitivo. Buena parte de la magia de Tindersticks recaía en la composición de los arreglos para aquellas canciones inmarchitables que firmaron una trilogía de creciente opulencia en cuanto a sonido y exuberancia en los arreglos.Obviamente acompañado por la figura de Stuart Staples y la compañía implacable de Fraser y Boulter (guitarras y teclados, principalmente), firmaron obras eternas en aquella trilogía, hasta que aquella entidad desapareció tal y como la conocíamos tras un más que notable "Waiting For The Moon" (2003). Los caminos separados que han tomado son de sobra conocidos por parte de Tindersticks, pero la obra de Hinchcliffe creando scores firmados en nombre propio ha ido ganando en peso e interés. Universo que para los seguidores del grupo de Nottingham no es novedoso al encargarse habitualmente de las bandas sonoras de Claire Dennis, una forma en que la directora que ya participó en algunas películas como asistente de dirección de películas de gran calado y con unas excelentes bandas sonoras como "Paris,Texas, "El Cielo Sobre Berlín" o "Down by the Law". Tras la separación los de Staples siguen entregando scores para Claire Dennis, pero Hinchcliffe no se ha quedado quieto precisamente al participar en la banda sonora de la recomendable "Winter's Bone" o como en este caso, la parte de la trilogía que bajo el nombre de "Red Riding" aparecieron en 2009. Películas también muy recomendables para los amantes de géneros como el cine negro, thriller y maldad costumbrista de "Straw Dogs" o "The Wicker Man".


Para el segundo episodio de la trilogía, "Red Riding: IN The Year of Our Lord 1980", pone música a la oscura y confusa trama dirigida por James Marsh (director de la tremenda "Man on Wire"  de 2010) que protagonizaba uno de los actores/directores más estimulantes del cine inglés: Paddy Considine. Ambientada en Yorkshire y en el sectarismo del norte encabezado por corruptos representantes policiales y descorazonados empresarios, surge una trama de asesinatos y perversiones que la música de Hinchcliffe se encarga de potenciar hacia una descorazonadora persecución del personaje principal en la que se ve encuelto en confusos sucesos, sabotajes diversos y tensiones con su pasado en la que se cuelan recuerdos infantiles que bajo el título de "Christmas" en la banda sonora, me lleva a "Waiting For The Moon" de Tindersticks y a su corte titular, al cual pertenece su música aunque en esta ocasión la voz baritona de Staples ha desaparecido. Es uno de los pocos momentos de respiro en la banda sonora, que se inunda de tristeza y vacío en cortes como "The Ripper", "The Moors", "Five Men Five Guns" o "Peace at Last", variando la instrumentación a las mismas composiciones para buscar el efecto en pantalla deseado, como aquella monstruosidad creada en "Trouble Every Day". Es una mezcla entre sentirte entre las sacudidas de nocturnidad crooner que solía entregar en Tindersticks y al mismo tiempo, tiene ese toque campestre de Warren Ellis (The Dirty Three) o Richard Skelton. Una reedición a la que le agradezco su música y también, el haber descubierto esta trilogía más que interesante.







*Podeis seguirme en twitter y facebook

domingo, 13 de octubre de 2013

Tindersticks - Across Six Leap Years (Lucky Dog,2013)




Pocas cosas se pueden decir del nuevo volumen que encontramos con estas re-grabaciones de diferente material de Tindersticks entregado durante su trayectoria. Curiosamente, no hay piezas de su disco de debut ni de "Curtains" y si, tres piezas de aquel segundo "Tindersticks". Leyendo lo que comentan en la información promocional que acompaña al disco debo entender que el sonido del debut y de "Curtains" pese a ser una antítesis entre la desnudez del debut y la opulencia teatral del tercero, dejó en esa mutación al segundo volumen entre dos aguas para la formación aquellos días. Quitando esta curiosidad, siempre es un gusto escuchar a Tindersticks serpenteando por composiciones tan redondas y mostrándonos algunas piezas menos conocidas con un mayor acabado y lustre madurado desde la veteranía. 

‘Recording these songs again was not so much about righting past mistakes or inadequacies, but more about the power of now. Something that’s been growing since the film shows, something that made us recognise how we feel now, and connecting that to our past feel important.

Walking up to Abbey Road, it could easily have overcome us. But it had nothing to do with its past. We weren’t there to take photos on the crossing. I didn’t think about playing the Lady Madonna piano. I’d like to say it was just another studio, but sadly, that’s not true anymore. It’s one of the only studios of its kind left. And it wasn’t about our past either. These songs feel like cover versions. Someone else’s music we feel we had something new to bring to. Abbey Road could have been a big slap on the back. Or a big punch in the face. But it felt natural. It’s where we should be. It’s important that we got here and to give ourselves some credit. It’s also important to give these songs a new life.
And so much more fun than a greatest hits album. 21 years of tindersticks. This isn’t a selected highlights. It just shows how far we’ve come.’

David Boulter 2013

1. Friday Night (2002) is a maverick song, looking for a home. The seeds of this song were sown in response to Claire Denis’s Vendredi Soir before the band pulled out of making the soundtrack for the film. A stripped to the bone version appeared on my first solo album “Lucky dog recordings”. It was then picked up by the band in 2011 for the Claire Denis soundtrack tour and finally became what it was always looking to be.

2. Marseilles Sunshine (2003) was written for the band just before it imploded. This song has been dreaming of this version for 10 years.

3. She’s gone (1994) See No 8.

4. Dying slowly (2001) was written, in some way, as a response to Kurt Cobain’s death. In my own small way I felt divorced from our audience; both needing to and hating engaging with them. Even though I felt that ‘Dying slowly’ had a huge element of defiance and even victory in its essence, our band was feeling pretty resigned and the original became a pretty resigned recording.

5. If you are looking for a way out (1999) is our adopted song. I am still surprised that as I stood at the side of the school disco waiting for Nag nag nag to be played, I was listening more than I gave myself credit for. I never imagined that this song would stay with me for the rest of my life. We had one attempt at it on our album ‘Simple Pleasure’ – We were trying so hard to be loose.

6. Say goodbye to the city (2003) I am so thankful now to hold this version of a song that is so close to how it was originally conceived. I thought it had gone forever, and every time I heard it I would hang my head.

7. Sleepy song (1994) See No 8

8. A night in (1994) is a song from our second album. After making our first album something happened, my writing took a huge leap. A few months earlier I could not imagine trying to write a song like ‘A night in’. Unfortunately my singing and playing did not catch up until much later. These are songs that have proved to me to need a tenderness and understanding that I was unable to give them as a younger man on a first meeting, they have grown, their sentiments have grown, they talk about so many of the experience I have had since then.

9. I know that Loving (1999) is another song from ‘Simple pleasure’. A breakthrough song that we didn’t fully understand at the time. I remember trying so hard, spending hours singing this song in the studio. I felt there was a glass ceiling above me that I just couldn’t break through.

10. What are you fighting for? (2006) is a song looking to belong somewhere. This song was supposed to close ‘The Hungry saw’, it just never found itself in time for that moment.

stuart A. staples 2013 




domingo, 6 de octubre de 2013

Tindersticks - Les Salauds OST (Lucky Dog,2013)



Mañana se podrán escuchar las nuevas interpretaciones que los de Stuart Staples han recreado en diferentes piezas de su repertorio en el nuevo album "Across Six Leap Years" (descripción detallada de todas esas reinterpretaciones en este enlace), pero en esta ocasión nos encontramos con una nueva aportación para un film de Claire Denis para su último film "Les Salauds" (Bastardos/Putos) en la que según la propia Denis siguen con el siguiente patrón de trabajo:

"Stuart read the screenplay, which I believe upset him a little. It took him time to find his bearings and start composing. I told him the film began in the rain, and suggested echoing this with dissonant electronic music. I had in mind Tangerine Dream’s music for Michael Mann’s Thief. We worked together as we’re accustomed to: I’d go and see him in his studio in Creuse, he’d come to Paris to make me listen and we’d talk."


Así, sorprende de entrada encontrarse con la versión de Hot Chocolate (y al final del score) de la canción "Put Your Love in Me", con la voz de Staples meciéndose entre el sonido de los sintetizadores y cajas de ritmos creando una recreación nocturna de la intriga y el misterio bastante llamativa y recreando la original desde su voz y entendiendo que discos como "Simple Pleasure" (1999) tal vez trataban de encontrarse de cara con este sonido, al igual que por aquella época también hacían versiones de los Four Tops ("What is a man?") , indicativo de su pasión por el soul-funk que después trató de extender de algún modo 2Can Our Love...". Tan cerca, tan lejos.Esta reorientación hacia un enfoque más minimalista y cinematográfico desde la utilización de sintetizadores es una faceta que Staples ha desarrollado con mayor calado en esta banda sonora que firmada como Tindersticks parece tratarse de una perversión de su nombre bastante acusada, aunque realmente no hay ningún dramatismo hacia su obra, ya que cualquiera de los temas es capaz de sobrevivir en la misma sensación de vigilia romántica de Staples, pero nunca adivinarías que la banda sonora es de ellos a menos que te lo digan dos veces escuchando "Opening", "Night Time Cigarettes", "Factory/Dave Drive", "Low Life" o "Night Drive", por ejemplo. Curiosa la visión de estos temas de Staples:

"We talked about sailors and their relationship with dry land; an unreal place where the worst of things can happen…and inevitably do, a world of nightmares. I started to experiment with synthetic sounds - a strange environment, I felt like that sailor, surrounded by equipment and ideas that I didn’t understand. The idea to use Hot Chocolate's ‘Put your love in me’ was an early point of connection for me, to shift the desperation in that song into a different space, to give me something to hold on to and to grow from"



Obviamente, además de la curiosidad de verlos firmar una banda sonora en clave synth, me falta ver como funciona con el metraje de Denis. De todos modos, el trabajo de Tindersticks realizando bandas sonoras para Claire Denis no es un lugar exclusivo en el imaginario del grupo, si nos fijamos en uno de los miembros esenciales de la banda hasta 2006 como es Dickon Hinchcliffe , cuya trayectoria posterior realizando diferentes scores (entre ellos el de "Winter's Bone") y que ahora curiosamente ha repescado Blackest Ever Black con su aportación en la trilogía de films ingleses "Red Riding: In the Year of Our Lord" en esta ocasión en el capítulo central de la serie en 1980. Supongo que será una de las próximas entradas en el blog, dedicándole una mirada más cercana a sus composiciones y guiños a su obra pasada con Tindersticks.





*Podeis seguirme en twitter facebook

martes, 31 de enero de 2012

Tindersticks - The Something Rain (City Slang/Constellation,2012)


Debo reconocer que hace años me sentía bastante atrapado en la idea del romanticismo crooner , de su estética de tristeza y corbata, el sexo insatisfactorio, los cigarrillos,novelas y cine de autor , el vino o el bourbon. Toda una serie de iconos recurrentes , que en si no tienen nada de malo o bueno mientras no sean una impostura o bien, una forma de intentar ser lo que no eres. En algunos momentos fue tan absurdo y falso como verdadero, en acto o pensamiento. Con el transcurso de los años, uno esboza una sonrisa ante cierta estupidez juvenil y deja lugar a una triste melancolía que no sabe amarga. Una vez que admito que es difícil que Tindersticks me rasguen las vestiduras como antaño, debo reconocer que ellos tampoco lo buscan como en su trilogía inicial: obsesiva , dramática y crepuscular.

"The Something Rain" sin embargo, recupera la sensación de agradecimiento y elegancia adulta (sin ser un concepto regresivo) desde un punto mucho más atrevido como llevan haciendo desde la partida de Hinchcliffe. "Chocolate" empieza con una larga sombra de "My Sister" en su forma, pero que recupera una de las cumbres de los de Staples al conjugar la poesía con la elegancia del score cinematográfico, para luego volver a tonos mucho más soul en "Show Me Everything" y el aroma a lounge y Morricone con "This Fire of Autumn", canciones inspiradas y redondas tanto en la parte musical como en el elegante masaje de la voz de Staples. La paleta se amplía en esta canción , donde Gina Foster le ayuda en los coros y aparecen percusiones de cristal y algo llamado "chromatic harmonica". Pieza auténticamente redonda.

"A Night To Still" sigue con ese tono lounge , con sus cajas de ritmo dejando un fondo ensoñador donde el telón se sube para ver el suspiro de Staples entre la magia en los teclados de Boulter. También gana en presencia Terry Edwards (mítico junto a Gallon Drunk para mi) guiando la sexy "Slippin' Shoes" entre un universo muy del agrado de Nick Cave y regusto Hazlewood pero como siempre, endulzado por el estilismo pop de Bacharach a lo lejos.Jugada que se repite en "Medicine", single de adelanto y esta vez conducido por la mano de Andy Nice en el cello."Frozen" intenta recuperar la tensión de "Whiskey and Water", uno de los temas claves en su debut y ya no tiene nada que ver con estar a la altura del mismo o no, marca un poco la intención de tomar caminos más arenosos y contundentes. La dulzura y la melancolía de "Come Inside" deja paso a un final de nuevo inspirado en su vena cinematográfica con "Goodbye Joe".

Con la tontería de ver el disco desde la lejanía y esperando recibir una amable lección de elegancia, esta vez me he llevado mucho más de lo que esperaba encontrar. Un señor disco, bien vestido, redondo y sin dramatismos.Quitando lo de redondo, me siento muy identificado con todo lo anterior.