domingo, 14 de noviembre de 2010

Home - Seventeen (Brah,2010)


Es divertido volver a encontrarse de nuevo con Home en su decimoséptima entrega, después de quedarse exprimidos totalmente por una producción barroquísima e innecesaria de Dave Fridmann en "Home XIV" (2000) que aún así, conseguía brillar en algunas canciones. Pero Home, es una banda de sonoridad casera aunque tengan pasión por lo conceptual en la línea de Olivia Tremor Control o Flaming Lips. Hay que recordar que empezaron editando cintas al precio de un dolar antes de llegar a la novena entrega. Eric Morrison y Andrew Deustch formaron la banda en Florida y reclutaron posteriormente a Brad Truax y al batería Chris Millstein, del que se dice que desapareció después de "IX"(1995) durante diez años hasta su vuelta en 2006 para grabar "Sexteen", album conceptual sobre el sexo y fue sustituído por Greg Anderson mientras volvía a estar en su sano juicio.

Este año, con su vuelta de la mano de Kid Millions de Oneida y Jagjawuar, se reencuentran con los Home más inspirados y "Seventeen" es un maravilloso compendio de pop alucinado y cacharrero, en la línea de los grupos del colectivo Elephant Six y recuerdos a The Soft Boys o al destartalado sonido de The Frogs o a los maravillosos The Clean en canciones como "Pop!Pop!", el folk destartalado de "Hello from Texas", "It's Sticking"  o "Loss", la deliciosa y casi con aire de nana "Any way that You Go" y el power pop psicodélico de "Gladdy Glad" de regusto clásico.En resumen, un disco pequeño en sus ambiciones pero con calado de clásico olvidado. El malditismo siempre acompáñará a Home,pero eso no quiere decir que no los disfrutemos.

Horsepower Productions: In Fine Style (Tempa,2002)



El trio de Londres formado por Lvn Jnr, Nasis y Benny Ill en el año 2000, tienen el privilegio de ser considerados junto a El-B, como los padres del dubstep, ese lugar entre el drum n bass y el uk garage donde se pretende situarse en un punto más minimalista y potenciar los bajos.Suyas, fueron las primeras referencias de Tempa en el año 2000 y el primer largo que editaron en 2002, este visionario y ya clásico "In Fine Style" que avanza algunas de las nuevas formas dentro de la electrónica inglesa la pasada década.Desde 2009, Benny Ill decide retomar el nombre de Horsepower Productions y seguir en activo con el single "Damn It /Kingstep" y la promesa de un nuevo album para finales de este mes: "Quest for the Sonic Bounty". Estaremos atentos a como sale la jugada.

La Boom : Atarihuana (Eimbush,2002)


Si hay un disco que me hace recordar el bizarrismo de Finder Keepers en un cruce con el dub o dancehall de Eternals o The Scientist, es este curioso "Atarihuana" a cargo de los germanos Jan Delay y Tropf. El disco en realidad no es gran cosa,pero esta portada es irresistible. Hay algún momento destacable, dentro de lo mucho a olvidar de este disco (vaya versión del tema principal de Cheers que te hace retorcerte del dolor) como "(We Like) La Boom" o algo tan surrealista como "The Future of Nazi Jazz". En el fondo, hay momentos que parecen lo peor de Moby y en algunos momentos recuerdan fugazmente, a Rjd2 o a Quasimoto (para bien). Curiosidades.

Arthur Russell & The Flying Hearts ft Allen Ginsberg : Ballad of the Lights (Presspop music,2010)


Desde su muerte, Arthur Russell se ha convertido en una de las figuras más reivindicadas dentro del underground norteamericano de las dos últimas décadas. En esta ocasión, tenemos el gusto de disfrutar de la edición de material grabado junto a Allen Ginsberg (escritor y poeta perteneciente a la generación beat) en las dos caras de este 10". "Pacific High Studio Mantras", grabada en el verano de 1971 para la inclusión en el album de Ginsberg dedicado a la obra de Willam Blake,(se puede encontrar en el tercer volumen del recopilatorio "Holy Soul Jelly Roll") donde se dejan acompañar Reverend Adjari & Buddhist Chorus en una toma espectral y de remanso ancestral. "Ballad of the Lights" es otra joya rescatada del legado musical de Russell, donde la aparición de la voz recitando de Ginsberg pone contrapunto al aire folk confesional de la canción de Russell durante los tres primeros minutos para luego, sorprenderte con un cambio de timón hacia el pop de aires soleados y sureños, con un punto Al Kooper en el órgano y lo entrañable de Alex Chilton.

Morphine - Cure for Pain (Rykodisc,1993)


Hoy me he despertado con la voz de Mark Sandman revoloteando dentro de mi cabeza y recordando "Candy" del disco "Cure for Pain". El caso, es que nunca está de más recordar uno de mis discos favoritos. Morphine nació en 1989, con la unión de Dana Colley y Sandman al saxo y bajo respectivamente y completaron el trio con Jerome Deupree, que fue sustituído en la grabación de éste segundo disco por Billy Conway. Pero no hay que olvidar que antes de éste disco, vino "Good" (1992) y sentó las bases de un sonido que se convertía en un cruce entre cantautor romántico y perturbado a caballo entre la faceta crooner y la chulería rockera, en un trio atípico donde Dana Colley soplaba el saxo en una mezcla de Roland Kirk serpenteando entre el blues y el jazz y Sandman con la curiosa composición de su bajo de dos cuerdas que tocaba con slide (todo un guiño al delta), que creaba una rítmica cercana al funk o al rock. "Good" , tenía un sonido mucho más casero y esa es parte de su encanto al mismo tiempo y con algún punto cercano a los Lounge Lizards y a banda sonora de Angelo Badalamenti.

"Cure for Pain", tiene un sonido mucho más brillante, fruto de la reputación recogida por "Good" en una época donde las radios universitarias servían de termómetro de la cultura independiente en norteamérica. Esta buena acogida, potenció el éxito futuro de "Cure For Pain" , un disco compañero de otro clásico del rock romántico y poseedores de un mood que tensa la sexualidad con la elegancia como es "Gentlemen" de Afghan Whigs. Pero también había un poso de búsqueda de redención en sus letras, como en la titular, donde Sandman entonaba "Someday there'll be a cure for pain /That's the day I throw my drugs away", canción que intenta liberarse de dependencias insanas para encaminar un futuro más prometedor."Buena" ,es el reflejo de la tentación, "I'm Free Now" la vuelta de una mala experiencia por la que no quiere volver a pasar, siguiendo el disco en una espiral donde se mezclan el romanticismo con la dependencia, introduciéndose en una temática propia de la generación beat, "Yonki" de Burroughs, o películas como "Drugstore Cowboy" de Gus Van Sant. No hay que olvidar que el nombre del grupo es Morphine.

Hay canciones que buscan una nueva salida para el sonido de Morphine como "In Spite of Me" con un aire folkie cercano a Nick Drake o el final cercano al Ry Cooder, de "Paris,Texas" de "Mile's Davis Funeral". El caso, es que me puedo a imaginar al trio de Sandman en alguna escena de la película de Wenders. Hay historias graciosas como la de "Thursday", con esa historia de amantes mientras el marido abandona la ciudad durante un mes, clásico argumento de thriller a lo "Body Heat", aunque en esta ocasión el personaje de Sandman decide poner pies en polvorosa y no quedarse atrapado por la femme fatale para cometer un homicidio.O estar tentado por la hija del granjero en "Mary Won't You Call My Name?", temática peliculera y completamente rural, urgente en lo musical y resoplando blues.

Es una pena que Mark Sandman nos dejase en un escenario súbitamente el 3 de julio de 1999 en un festival realizado cerca de Roma (en Palestrina), dejándonos con una obra incompleta y que se expandía en los posteriores "Yes" y "The Night" hacia nuevos territorios y que seguramente en algún  momento nos hubieran entregado la obra definitiva de Morphine.Pero es algo que no sabremos, así que solo nos queda disfrutar de un legado maravilloso, como la maravillosa caja "Sandbox" dedicada a la figura de Mark Sandman.