Mostrando entradas con la etiqueta Trouble in Mind. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Trouble in Mind. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de agosto de 2011

Night Beats - st (Trouble in Mind,2011)


Pero si un grupo me ha dejado completamente chalado este verano y rateando en la nocturnidad, ha sido el trio de Seattle: Night Beats. Las tres referencias que tienen, single y Lp además de un compartido con The UFO Club, excede todo lo que un grupo puede revisitar sin salir manchado de una manera tan digna y tabernaria. Asaltan tumbas blues, para enmarañarse con punteos surf y funerales hawaiianos como "The Other Side", escupiendo en discos de The Seeds,Velvet,13th Floor Elevators compartiendo sudor con Cramps o Chrome Cranks, sintiendo el espíritu de The Gories en "Ain't Dumbo", donde todas y cada una de las canciones se sobran de energía, vino y rosas. Realmente, pocos discos de garage se editarán este año a la altura de éste.

Danny Lee Blackwell ,Tarek Wegner y James Traeger :GRACIAS.


Para completar, este compartido con The UFO Club , donde comparten un aire más cercano a los aires románticos y psicodélicos de The Doors o Gallon Drunk con sus habitual nivel de garage desquiciado.Ambas bandas ofrecen material delicioso y absolutamente, complementario.



Apache Dropout - St LP (Family Vineyard) /Shot Down 7"(Trouble in Mind,2011)


En verano afloran muchas sensaciones primitivas. Darle a la botella, soplarle la nuca a alguna chavalota, no atinar en los retretes de los bares, entre otras muchas lindezas. En esa dinámica, uno intenta volver a una música acorde con esas situaciones, como es el garage grasiento y los sonidos cavernarios de la Velvet,Stooges,Cramps,Gun Club,Roxy Music,Swell Maps,Chrome, Cheater Slicks y una infinita lista de gloriosos hijos de perra que han hecho que la vena siga hinchándose generación tras degeneración. Apache Dropout siguen chupando de esa vena que prometieron Black Lips,Sic Alps,The Oh Sees desde hace años atrás. Sic Alps y The Oh Sees siguen trastabillándose entre transiciones erráticas y por eso, resultan fascinantes. Black Lips se han refinado tanto, que han llegado a ganar un matiz clasicista que solo el tiempo pondrá en su sitio. Tanto en este debut, como en el último single "Shot Down" mantienen un nivel de coherencia y mancha, que merece todo reconocimiento. Entretienen y divierten, sin hacerte sentir una nenaza. Claro, este comentario hay que apuntarlo a las sensaciones antes remitidas de primitivismo y olor corporal. Descerebrado y brindando.