martes, 28 de febrero de 2012

White Car - Everyday Grace (Hippos in Tanks,2012)


Elon Katz no era el nombre más deslumbrante, aparentemente, en la nómina de Hippos in Tanks . Tampoco creo que su "Everyday Grace" fuera uno de los discos más esperados de la temporada, pero ironías del destino se ha convertido en un compendio de canciones alucinadas a lomos de la tradición electrónica de los años ochenta pivotando entre la dark wave, el post punk , el synth pop y unas cuantas etiquetas podriamos ponerle más para terminar de empalagar y aparentar un conocimiento experto sobre el asunto, lo cual no es el caso.

Tras su primer ep en Hippos in Tanks titulado "No Better", no se podía ver el camino hacia el album de una manera tan inspirada y así lo ha conseguido. El tratamiento de su voz es el punto que dispara este disco con "Victim of Time" ahogandose entre ecos, susurros hacia atrás y un anadamiaje sencillo e hipnótico hasta entrar en el gancho de "Terminal Body" que empieza a juguetear con las cajas de ritmos y los bajos para entregar una sudorosa e inspirada composición que Matthew Dear anda buscando reencontrarse hoy en día, glamour y desafío y dudas confusas como las que asaltan en "Statues in Mist", tratando de emparentar con la temática que intenta dibujar el disco a tenor de la nota de prensa de su web:

"Everyday Grace's' lyrical content charges the narrative of technological incorporation with sexuality and élan, words about the truncation and abuse of time, the contracting of personal space while the universe expands, and the virtual / physical interfacing of human interaction."

Contraposiciones y confusión que se vuelve más agresiva en cortes como "Slime The Dog" o "In The Second Month of The Year" aumentando la sensación paranoica en dicho imaginario.Entre ellas, la mitad del disco se asienta en las redondas "The Factor" y "Feed Me", imaginativas y ahogadas muestras de su amor por la electronic body music. Pero , el final del disco sigue aumentando el nivel de inspiración con el ramillete formado por "Artifacts", "When" y la ya conocida "Now We Continue" reenfocando a Brian Ferry en un universo cercano a la complejidad en la producción de gente como por ejemplo Junior Boys, poniendo la mirada entre neones y barras de bares deformadas por el exceso de alcohol y nicotina.Cada uno por su parte, pero Katz se encuentra ahora mismo como perfecta pareja de acompañamiento para el disco de Grimes, donde en este último la atmósfera brillaba entre cálidos paisajes diurnos, en el caso de "Everyday Grace", nos encontramos ante estampas más oscuras y gélidas dentro de una sociedad imaginada con frustración futurible hace veinte años.Buen disco.