domingo, 13 de octubre de 2013

Philippe Maté & Daniel Vallancien ‎– Philippe Maté & Daniel Vallancien ‎ (Saravah,1972)


Por regla general, no soy un gran fanático de de la fusión jazz-rock ni del tono progresivo en muchos discos de jazz y tratando de evitar este campo en un sello como el francés Saravah, donde hay algunas joyas de Brigitte Fontaine o Barney Wilen (y que iré rescatando), donde su catálogo iba creciendo en esas direcciones. La curiosa unión que consiguieron con el técnico de sonido Daniel Vallancien y el saxofonista Philippe Maté, es realmente un auténtico milagro. En este único disco, encontraron un lugar donde el híbrido entre jazz y electrónica conseguía traspasar el campo de las disonancias o lugares donde experimentaban otros músicos en la época, tornándose en discos avanzados pero tal vez muy forzados en algunos casos. De manera curiosa, estas siete composiciones van entrelazando elementos de jazz nocturno entre efectos sonoros electrónicos, ecos y demás técnicas aplicadas por Vallancien  que en cortes como "Cambodge 70" están más cercanos al drone y a un horizonte cinematográfico que al free jazz. Lo mismo se podría decir de "Campus" o "Sax Hi Fi", donde la manipulación de los sonidos nunca llega a una tonalidad agresiva y más bien parecen recrearse en la paranoia y la extrañeza. Pero de esta confrontación, hay un ramillete de temas que juegan con sonoridades de percusión africana como en "Bateke Bojo" que avanza el sonido cálido de Francis Bebey en discos como "Akwaaba" y la poliritmica recreación generada a su alrededor y que vuelve a presentarse como una cascada minimalista cercana a Reich en "Sanza Salée" (como Sanza se reconoce a este instrumento, durante los años 60 y 70, la mbira (likembe o kalimba) o el kisanji) que los sitúa como verdaderos arqueólogos sonoros. Si con las definiciones dadas hasta el momento, no se sabe muy bien si estamos hablando de experimentación entre jazz y electrónica o más bien, library music, la puntilla se encarga de ponerla "Endophonie" y "Cyclothimie" piezas que juegan con el tratamiento sonoro de distintos sonidos percusivos estructurados en un collage sonoro que es capaz de trazar puentes con la electrónica desorientada, repetitiva y caótica de Sculpture, Ekoplekz o The Durian Brothers. El monstruo que engendraron Maté y Vallancien es de otro planeta, está claro, por la manera en la que tomaban prestadas ideas de otros músicos de vanguardia previos y consiguieron trastear con ese sonido alcanzando un minimalismo vigente cuatro décadas después. Un étrange diamant noir.





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