sábado, 31 de octubre de 2009

The Necks : Silverwater (Fish of Milk; 2009)


Es fácil enamorarse de Abrahams,Swanton y Buck. Su música vive y viaja perenne a lo largo del tiempo. Desde "Sex",1989, ha llovido mucho y su vigencia es la misma. Las texturas que manejan en sus improvisaciones , directos y discos de estudio cada vez han ido volviéndose más complejas y de evolución lenta y firme. Su discografía con el paso del tiempo va ganando en matices y en logros mirándolo con perspectiva. Y al final, todo sigue resultando una experiencia sensorial, de vistas exóticas,melancólica armonía,submarinismo auditivo o cualquier denominación posible a una banda imposible. Teniendo un poco de cada música (jazz,fusión,ambient,kraut,banda sonora,minimalismo y vanguardia) y resultando que ninguna predomine.

"Silverwater", es el nuevo trabajo de estudio después de "Chemist"(2006) y la grabación en directo de "Townsville"(2007). "Chemist", fue un giro evidente en la música de los Necks al introducir los sonidos de la guitarra eléctrica y atmósferas mas propias del drone ambient característico de bandas como Stars of the Lid,Labradford o Windy & Carl (o gran parte del catálogo de Kranky),unido a unas estructuras mucho más definidas . "Silverwater" supone en parte, una ruptura con esa formalidad.

Al igual que una ruptura con sus discos de un solo corte de larga duración, lo más usual en su carrera desde "Sex" al último "Townsville". Eran piezas de largo recorrido que partian de una idea de origen y evolucionaba sutilmente nota a nota. La belleza que tienen todos estos discos es realmente emocionante. "Silverwater", se convierte en una suerte de "Visitor" de Jim O'Rourke, aprovechando lo reciente que está en la memoria. Una sucesión de ideas y pasajes, ensamblados en un único conjunto. Y se puede rastrear, toda la discografía de los Necks en un solo disco.Pero la gran novedad, es la presencia leve de interferencias de electrónica .

En conjunto, "Silverwater" mantiene la fascinación y sabe a gran disco por partida doble. Por un lado, un disco sublime a la escucha, independientemente de más lecturas que se le quiera hacer.Rico, dinámico,exhuberante,brillante y todo comentario que sirva para rodearlo de laureles y parabienes. Meritorio,porque empieza como cualquier disco con su habitual sonido y acaba maravillando y mutando en muchos fragmentos.

Se me antoja imposible ponerle pegas a este disco, su evolución es lenta y pausada pero conservan toda la esencia y exclusividad en su propuesta. Siguen siendo un oasis en medio de ninguna parte.Siguen siendo maravillosos y que siempre sea así. Sublime.