lunes, 4 de noviembre de 2013

Gabriel Saloman - Soldier's Requiem (Miasmah,2013)



La vida de Gabriel Saloman y Pete Swanson ha conseguido ir mucho más allá tras las cenizas de Yellow Swans. Por el flanco de Pete, con sus trabajos "Man With Potential" y el ep "Punk Authority", ha conseguido abrazar una nueva vía para canalizar toda la violencia de Yellow Swans. Para Gabriel Saloman, no ha funcionado exactamente igual, pese a que ambos lenguajes buscan expresarse en torno a la violencia y la devastación. El vehículo de Saloman es mucho más melancólico y neoclásico, tiene parte de la temática post-rock lánguida ampliada a tonos minimalistas. Si tenemos que ejemplarizarlo con imágenes, Swanson sería una especie de ataque con lanzallamas a un campamento enemigo mermado y con apenas capacidad para la defensa y que se ven consumidos ante la perversidad del atacante y Saloman, es la visita de la tropa aliada recogiendo a los últimos heridos y observando el campo lleno de muertes atroces. Esta temática de la guerra, tiene obviamente connotaciones épicas y en cierto modo, la épica es un terreno por el que se debe transitar con elegancia y gusto para no acabar devorado por tal exceso. Además, los títulos de las cuatro composiciones de este disco hacen referencia claramente a ese imaginario bélico.

La portada por otra parte, sugiere sensaciones cercanas a Kreng y a los momentos más inspirados de su anterior "Adhere" (reseña aquí) , del que ha pasado justo un año de su lanzamiento. La portada de "Soldier's Requiem", además me trae recuerdos de un relato de Sam Shepard en torno al violín y la música del diablo, ubicada en un entorno portuario y nocturno, repleto de anécdotas y supersticiones.Ese romanticismo no tiene nada que ver con el disco, es el recorrido del inicio del soldado en la lucha hasta su muerte, observando los títulos y su secuenciación. La primera parte del disco, se abre con "Mine Field" y en su extensa composición decide ir recreando un entorno melancólico con ejercicios de piano que van envolviéndose en ese ambient shoegazing y un tono crepuscular que en la progresión del corte se va ensombreciendo por la incorporación de los instrumentos de cuerda que empiezan a gestar una de esas estampas de quebranto que recuerda tanto a el post-rock de Constellation: GY!BE, Silver Mount Zion, etc. Terrenos pantanosos de los que escapa con un nuevo apunte de piano , esta vez mucho más tétrico y acercándose a la tristeza de Leyland Kirby.

Para "Marching Time", crea un breve interludio alrededor de la percusión y el latido de éstos llamando a la batalla , aunque en "Boots on the Ground" parece que nos acercamos al final de la misma, donde tan solo quedan rastros en llamas de botas sin dueño (aunque quizás si que tengan sus pies) en pleno aguacero y en una estampa melancólica de guitarra se genera un sentimiento de abatimiento lúgubre, pero acaba despertándose para adentrarse en un terreno eléctrico épico y distorsionado, atiborrado de feedback y monolitos de Earth, Sunn 0))) y Boris. Pero como pasaba con "Mine Field", esta subida de testosterona épica se ve controlada y vuelve a la temática lánguida y desvanecida. Pero hay una segunda vuelta para terminar de expandirse. Personalmente, demasiado efectista y manida este tipo de maniobras. Quizás, el corte que mejor funciona del album es la turbadora atmósfera de "Cold Haunt", esta vez completamente cinematográfica y suspendida en una neblina de suspense y misterio mucho más atractiva que toda la indigestión épica aparecida, conectando más con Roly Porter. Un disco de sabor desigual, pese a pretender buscar una estructura más homogénea que su primer album. Supongo que es la diferencia entre "Salvar al Soldado Ryan" y "Come and See" de Elen Klimov.


Tal vez haya que apreciarlo en su contexto:

"Saloman is currently pursuing his MFA at Simon Fraser University’s School for the Contemporary Arts. His current work focuses on the production of visual artworks from time-based phenomena such as sound composition, dance, social practices and protest."



"war.requiem is a collaborative interdisciplinary live performance exploring ideas related to the experience of war. Each artist in dance, music, media, light and costume contributed ideas that culminated into full evening work performed in the Fei and Milton Wong Experimental Theater by dance students from SFU's School for the Contemporary Arts. Choreography: 605 Collective, Shawna Elton, Vanessa Goodman, Rob Kitsos.
Music: Gabriel Saloman"

Esto conectaría también con el último fragmento que colgó en su bandcamp: "Riots Don't Just Happen."





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