jueves, 14 de noviembre de 2013

Caroline K ‎– Now Wait For Last Year (Earthly Delights,1987)



En ocasiones hay discos que aparecen de la nada y sin previo aviso para conquistarte. Algo así ha sucedido con el único disco que publicó en solitario Caroline Kaye Walters en 1987, una mujer en cuya trayectoria se encuentra su paso por una formación tan esencial dentro de la música industrial como Nocturnal Emissions junto a los hermanos Ayers (casada con Danny y junto a Nigel fundó Sterile Records). El mismo año que publicaron "The World is my Womb", apareció este artefacto estremecedor. "Now Wait for Last Year" no es un disco al uso dentro de la escena industrial, ni del dark ambient o minimalismo synth, el recorrido y la versatilidad de su música va mucho más allá para instalarse en el presente como un trabajo que es capaz de apasionar a los seguidores de Kreng, Gabriel Saloman, Robin The Fog,Leyland Kirby, Blackest Ever Black, Roly Porter, Graham Lambkin, Aaron Dilloway, Anworth Kirk, Feral Love,Rainforest Spiritual Enslavement, Lussuria,Decimus... realizando órbitas concéntricas entre Nurse With Wound, Coil, Roberto Musci, Maurizio Bianchi, Black Rain, Organum, Zoviet*France, TG, Cindytalk, etc.

Este requiem inmortal se traslada a la primera cara del album con la inmensa obra maestra de "The Happening World", una perturbadora estampa hipnótica que tan solo pide ser reproducida a mayor volumen hasta notar su helado pulso perturbando un trance misterioso y nocturno donde se van sucediendo alaridos espectrales e imágenes de escenas de películas donde se sucedían extraños rituales como en los clásicos "The Wicker Man"o "The Devils", el atmósfera del "Nosferatu" de Herzog o el delirio de "Bad Timing" de Roeg , dejando que al mismo tiempo se entremezclen melodías cristalinas como de una suerte de campanillas que añaden un aspecto aún más gótico y pesadillesco. Las percusiones de "Animal Lattice" obviamente nos haría recordar a Raime o Haxan Cloak , pero al encontrar los rastros vocales no hay duda que lo primero que viene a mi mente es Forest Swords. Toda una auténtica devastación animal pulsando en llamas.

En otro punto estaría la sinfonía progresiva de "Chearth" oscilando entre una hipnótica melodía a lo Klaus Schulze potenciando el aire de banda sonora de ciencia ficción en el que imaginar la degradación oscura de cuerpos en "Come and See" de Klimov. De una manera más apacible y planeadora encontramos el vuelo de "Tracking With Close-Ups" conectando en el presente con los melódicos ganchos de Ricardo Donoso, Pulse Emitter, Charlatan y Panabrite, pero que al que se le unen una serie de acompañamientos rítmicos que hacen que este corte pudiera convertirse en el sueño de un sello como L.I.E.S. o Digitalis. La despedida con "Leaving" tiene un aspecto que sería capaz de enamorar en Ghost Box y a Pye Corner Audio con su proyecto The House in The Woods. Esa extraña combinación de estilos entrelazados de una manera minimalista consiguen perdurar en el tiempo y ser aún motivo de fascinación sin duda alguna. Una auténtica obra maestra que no debeis dejar pasar si sentís interés por el lado más oscuro e hipnótico de la vida. Por desgracia fue tan solo su única obra y de la que no se conocerá secuela después de fallecer Caroline en 2008. Descanse en paz y ustedes, sangren en armonía.





*Podeis seguirme en twitter facebook