domingo, 3 de octubre de 2010

Jim Shepard : Picking Through the Wreckage With a Stick (Siltbreeze,1995)


No vamos a descubrir nadie ahora las bondades del maravilloso catálogo de Siltbreeze, pero siempre que ahondas un poco más en él descubres discos que aún no sabes bien como han podido pasar desapercibidos en tu vida. Y como no forman parte de la memoria colectiva en general. No todo depende de la calidad de un disco y el momento de lanzamiento. Esto es un producto y si falla la distribución en su momento, pasa a formar parte del olvido. Pero , eso es difícil en una época que toda la gente babeaba con Royal Trux ,pero tal vez era un poco de pegote.  Es como el disco de Stephen David Heitkotter de 1971 ,impagable que se perdiera un disco tan tremendo.

Lo peor para Jim, es que la fortuna no le ha sonreido en solitario ni como parte de Vertical Slits,Ego Summit (formando parte junto a una serie de músicos increiblemente talentosos y malditos por desgracia) o V3(escuchar "Photograph Burns" aun es una gran opción).

" Picking Through the Wreckage With a Stick " es un disco definitivo e inmenso se mire por donde se mire. Deudor del espíritu libre de la Velvet Underground , "A Street Car Named Depression", sigue siendo un mantra de folk rock con una viola distorsionada que se acerca a Sun City Girls y a una marcha fúnebre."Dusted" se deja llevar por el free jazz,"Bingle Bangle" es un spoken word de aires marcianos y fronterizos, "·Quotients and Numbres" es una mustra de blues punk, arte sonoro en collages que ahora podríamos encontrar en cualquier disco del sello Ghost Box,"UFO Logy" es cacharreria y "Wreckage" es dulce tensión."Fat John", "Peter Tork" y "Pull The Switch Henry" son infecciosos dardos envenados dignos de unos Rolling de cuelgue.

Jim Shepard, forma parte de locos como Tom Smith de To Live and Shave in LA, que con el paso del tiempo volvemos a rastrear como desfasadas luminarias según los tiempos corran y haya una nueva generación que los rescate a raiz del revival del momento. Impagables,para todos los que llegan a ellos.Cosa que el bueno de Jim nunca adivinará, tres años después de este disco decidió acabar colgado en su casa. Ohio,debe doler.